Honduras
Los bajos precios, prolongadas sequías, inundaciones y plagas han provocado que los agricultores de varias comunidades de El Paraíso cedan en su labor de producir granos básicos.
En el valle de Jamastrán, decenas de familias afiliadas a grupos campesinos han comenzado a sembrar camote, cultivo que resulta nuevo en la zona, pero que genera mayores ganancias, aseguran.
José Inocente Pineda es uno de los campesinos que durante varios años se dedicaron a cultivar maíz y frijoles.
Apenas lleva seis meses de haberse decidido a sembrar tubérculos en las tierras que maneja en alquiler, pero asegura estar satisfecho porque ha logrado vender el producto a buen precio y además las parcelas que ha sembrado han generado una abundante cosecha, contrario a lo que sucedía con el maíz y los frijoles.
Inocente es miembro de una empresa asociativa campesina que cuenta con unos 100 socios.
Del total de los miembros de la empresa agrícola en la que participa Inocente, apenas 50 tienen donde producir mediante la paga mensual por concepto de alquiler.
Uno de los motivos por los que logra más utilidades este grupo de productores es porque en la actualidad cuenta con el apoyo de una empresa que a su vez exporta la cosecha hacia Canadá.
Según el entrevistado, el contar con el apoyo de los intermediarios es de gran ayuda porque de lo contrario tendrían que buscar sus propios mercados, como sucedía con la cosecha de maíz y frijoles en cada temporada, situación que a su vez les generaba otros problemas.
Pineda también confió que la compañía los apoya con financiamiento.
Precios de venta
Los productores entregan el tubérculo a la compañía exportadora a un costo de tres lempiras con 35 centavos por libra.
En las comunidades de Piedra Ancha, Teupasenti, El Paraíso y otros lugares de la geografía del departamento también se han diversificado las cosechas.
El cultivo de camote también genera empleo para otras familias.
En tiempos de cosecha, los encargados de las parcelas se ven forzados a contratar entre 40 y 50 personas para la extracción y empaquetado del camote.
Los trabajadores perciben el salario mínimo de 120 lempiras por día, situación que a su vez contribuye con las condiciones económicas de un mayor número de familias.
La inversión por cada manzana de terreno es de unos 80,000 lempiras.
Y es que antes de preparar la siembra se debe asegurar el sistema de riego y los productos químicos que se añadirán a la parcela para lograr una exitosa cosecha.
Los productores de la zona además han sido capacitados por expertos de la cooperación Suiza en materia de asesoría técnica para lograr mejores cultivos, en especial cuando se trata de productos no tradicionales.