Honduras
Las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA) confirmaron que armas que pertenecÃan a la institución y que habÃan sido compradas a Estados Unidos fueron sustraÃdas por un oficial de la rama naval. Estas armas desaparecieron en 2007 y posteriormente se encontraron en Colombia y México, en manos de narcotraficantes.
Estos hallazgos fueron motivo de reclamo por parte del gobierno de Estados Unidos, tal y como consta en documentos clasificados de 2008 filtrados por WikiLeaks.
En uno de los documentos, acreditado a Rice, Estados Unidos incluso advierte que el mal manejo del armamento puede conducir a la suspensión de programas bilaterales.
En ese entonces se instruyó a los diplomáticos estadounidenses a reunirse con funcionarios del gobierno de Honduras para abordar la problemática.
El ministro de Defensa de ese entonces, ArÃstides MejÃa, admitió el extravÃo, pero aseguró que habÃa una investigación en curso.
Ayer, el ministro Marlon Pascua respondió con evasivas a las preguntas sobre los cuestionamientos de Estados Unidos.
Aseguró que la información no era más que una campaña de descrédito del narcotráfico y el crimen organizado contra las Fuerzas Armadas de Honduras.
En compañÃa del general René Osorio, dijo que en el proceso de redacción del análisis la información "fue tergiversada".
Pascua hizo referencias a sitios web que involucraron a las Fuerzas Armadas de Honduras con los carteles del narcotráfico.
Los cables diplomáticos, filtrados por Wikileaks, textualmente establecen que EE UU advirtió sobre una "posible desviación no autorizada, el mal uso y la falta de seguridad de artÃculos de defensa (armas) con origen estadounidense por parte del gobierno de Honduras".
"El gobierno de Estados Unidos ha tomado conciencia de que las armas ligeras antitanque y granadas suministradas a Honduras en el marco del programa de Ventas Militares al Extranjero fueron recuperadas en México y Colombia", dice textualmente el documento con fecha 2 de octubre de 2008.
La Oficina del Departamento de Asuntos PolÃticos Militares preparó una notificación al Congreso (requerida por la sección 3 de la Ley de Control de Exportación de Armas).
El 9 de julio de 2008, la Agencia de Defensa en Inteligencia (DIA) publicó un informe en el que advierte que tres armas ligeras antitanque fueron recuperadas en Ciudad de México en enero de 2008, y una fue recuperada en Ciudad Juárez, México, en abril de 2008.
Seis armas más fueron recuperados en la isla de San Andrés, Colombia, en marzo de 2008.
El análisis de las marcas de fábrica del lote y de los números de serie realizado por la División de Identificación de Material Militar de la DIA indica que estas armas fueron parte de un envÃo de cincuenta unidades facilitadas al Segundo Batallón de InfanterÃa de Honduras como un elemento de adiestramiento.
Las armas fueron transferidas inicialmente a Honduras en 1992 como parte de un programa estadounidense de ventas militares al extranjero.
En abril de 2008, una investigación realizada por los militares hondureños reveló que el Segundo Batallón de InfanterÃa en su rama de formación (TESON), no podÃa responder por el paradero de 26 de estas cincuenta armas.
Además, al menos dos granadas M433 de 40 mm producidas en Estados Unidos han sido recuperadas en Colombia y México, según fuentes dignas de crédito citadas en el informe de la DIA. La única venta militar extranjera de granadas M433 de 40 mm fue realizada a Honduras en 1985.
Pese a todo lo anterior, Pascua afirmó ayer que el objetivo de la publicación era "sorprender", ya que el tema se abordó hace cuatro años.
Su objetivo es "desviar la atención del verdadero origen de las armas que se encuentran en poder de los carteles de las drogas", dijo Pascua.
"No son las Fuerzas Armadas de Honduras, es otro el origen, y yo les pido a ustedes (medios de comunicación) que no caigan en ese juego... Nosotros estamos siendo vÃctimas del narcotráfico", expresó.
A pesar de sus apelaciones, el ministro y el jefe del EMC reconocieron que en efecto se extraviaron varias armas en 2007 y "dos de ellas fueron encontradas en México", confirmaron. Pero Pascua aclaró que "las acusaciones del origen de esas armas no han sido en contra ni del gobierno ni de las Fuerzas Armadas, son otros los que han sido acusados", sin decir quiénes.
Osorio dijo que se logró detectar el robo de las armas (rifles Low) y se realizó una investigación, dando con la identificación de un oficial involucrado. En 2008 se enjuició y se encarceló, en una unidad militar, al teniente de fragata (de la rama Naval), quien guarda prisión a la espera de una sentencia, afirmó Osorio.
El general contó que este oficial poseÃa las llaves de la bodega donde se resguardaba el material bélico usado en el entrenamiento de los cursos militares especializados del Segundo Batallón de InfanterÃa y, sin la autorización de su comandante, sustrajo las armas y luego las vendió. "Posteriormente fueron trasladadas a México y Colombia... al oficial se le acusa de robo, pero podrÃa recibir otra acusación por tráfico de armas y sustracción de armas militares", apuntó Osorio.
Debilidad
A ambos funcionarios se les preguntó qué garantÃas puede haber si en la institución siguen reportándose este tipo de situaciones y respondieron que "esos son los peligros de tener en su poder armas".
Hay que recordar que una avioneta fue sustraÃda de una base militar aérea de la costa norte en noviembre del año anterior, sin que hasta hoy se conozca el paradero y quiénes cometieron el ilÃcito. Solo algunos militares fueron castigados.
A finales del año anterior también trascendió el extravÃo de armas que las FF AA encontraron en búnkeres que la guerrilla utilizó para almacenar armas.
En ese entonces, las autoridades dijeron que se trataba de "partes de armas" que no representaban ningún peligro para la población.