Honduras
Los actos de corrupción imputables al expresidente Manuel Zelaya no deben quedar impunes.
Así lo expone el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) tras conocer que la Corte de Apelaciones anuló dos requerimientos fiscales incoados contra el exgobernante.
La Fiscalía contra la Corrupción acusó a Zelaya por suponerlo responsable de falsificación de documentos públicos y fraude, en perjuicio de la fe y la administración pública.
Esto por el despilfarro de 57 millones de lempiras de Casa Presidencial y del FHIS.
Ambas acusaciones fueron anuladas a partir de su admisión en los tribunales, por lo que los expedientes fueron devueltos al Ministerio Público.
Los juicios fueron anulados sin que Zelaya pusiera un pie en los tribunales. “Me parece que “Mel” debería venir al país y esclarecer esto (las acusaciones por corrupción) y presentarse a los tribunales”, expresó Oswaldo Canales, coordinador del CNA.
Lo que esperaba la Fiscalía contra la Corrupción es acudir a un juicio oral y público para presentar las pruebas y de esa forma se dicte una sentencia.
“Si él (Zelaya) no tiene nada, ninguna responsabilidad, creo que los tribunales lo declararán incierto o sin lugar”, dijo.
Percepción
En la sociedad hondureña crece el índice de percepción de que no existe un combate frontal a la corrupción.
“Tenemos que prestarle atención a ello porque viene lo del segundo compacto de la Cuenta del Milenio, en el mes de noviembre, y eso nos puede afectar negativamente”, expresó. La nulidad de acusaciones por corrupción de “Mel” indudablemente abonaría a que crezca la percepción que en Honduras no se combate la corrupción.
En torno a la denuncia de una conspiración para asesinar a Zelaya expuso que se debe respetar los derechos humanos de los hondureños.
“Si lo dice la exprimera dama están las instancias correspondientes, los derechos humanos; no se puede por un lado exonerar a alguien y por otro coartarle la libertad”, dijo.
A criterio de Canales esta denuncia podría entorpecer el retorno de Honduras a la OEA. Asimismo, cuestionó que las autoridades no centran su accionar en resolver los verdaderos problemas del país.
“A veces estamos desenfocados como nación, se necesitan fuentes de trabajo, inversión, hay 1.2 millones de hondureños desempleados, hogares comiendo a medias, debemos enfocarnos en las cosas correctas”, indicó Canales.