Honduras
Los dirigentes de la resistencia liberal: Cecilio Cruz, Francisco Escobar Montalván y Luis Martínez se sumaron ayer a otros dirigentes que han anticipado que no acompañarán al expresidente Manuel Zelaya en el caso de que este abandone el Partido Liberal.
En una comparecencia televisiva en Canal Diez, los dirigentes dijeron que ellos están en contra del "golpe de Estado", ocurrido el 28 de junio de 2009 en Honduras, pero si el principal protagonista de estos hechos se va del liberalismo a formar otro partido político con el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), no lo seguirán.
En los mismos términos se pronunció a principios de semana la secretaria del Foro de Unidad Liberal, la exdiputada Carolina Echeverría.
En el caso de que Zelaya optara por quedarse en el Partido Liberal, las planillas del movimiento que él apoye deberán estar conformadas por militantes del liberalismo, de lo contrario serán rechazadas por el Central Ejecutivo y por el Tribunal Supremo Electoral.
Los dirigentes anticiparon un fracaso de Zelaya en el FNRP porque esta organización "no tiene nada" políticamente.
Escobar Montalván, quien fue un cercano colaborador de Zelaya, anunció que desde ya está preparando una impugnación contra la eventual inscripción del FNRP como partido político.
Dijo que basará esta impugnación al hecho de que el FNRP no comulga con los principios democráticos e ideológicos del pueblo hondureño.
Luis Martínez consideró como "una farsa" que el "liberalismo pro socialista" que promueve el expresidente Zelaya sacará a Honduras de la pobreza.
"Manuel Zelaya no es indispensable para que el Partido Liberal pueda buscar el retorno al poder", dijo Escobar.
Mientras, Cecilio Cruz dijo que Zelaya tiene primero que agradecer a su partido que lo llevó al poder.
Los tres dirigentes coincidieron en que el Partido Liberal no está muerto, como ha declarado Manuel Zelaya. Además, advirtieron que ya no se debe seguir hablando de resistencias ni de golpistas a lo interno del liberalismo.
Es más, anticiparon que quienes mantienen posiciones radicales, caerán muertos cuando vean nuevamente abrazarse a Manuel Zelaya con Roberto Micheletti, porque la política es impredecible.