Honduras
Nacieron en Honduras pero se ven obligados a “emigrar” a recibir el pan del saber a El Salvador.
Es la realidad que enfrentan decenas de niños y niñas que habitan en las comunidades fronterizas de Intibucá ante las profundas deficiencias del sistema educativo hondureño.
Luis Orlando Murillo, director departamental de Educación de Intibucá, denunció ayer que varios padres de familia han optado por inscribir a sus hijos en centros educativos salvadoreños debido a la falta de maestros, libros y mobiliario en la mayoría de los centros de enseñanza fronterizos del departamento de Intibucá.
“Se nos han ido de Colomoncagua para El Salvador a recibir clases porque tienen más incentivos allá que aquí”, denunció el funcionario de la Secretaría de Educación.
Murillo sostuvo que las escuelas públicas de Intibucá “no tienen libros, mobiliario y no nos han dado nada, solo son promesas y promesas”.
“Nosotros tenemos problemas en varias escuelas y por eso los niños están al otro lado (en El Salvador) porque no hay manera de que nos den ni siquiera para tiza”, cuestionó.
La falta de insumos en los centros educativos y las constantes huelgas magisteriales han venido impactando negativamente en los últimos años la calidad de la enseñanza que se brinda en el país.
Cada año el gobierno destina alrededor de 20 mil millones de lempiras a Educación, pero en su mayoría se gasta en pago de salarios a maestros que ni siquiera logran el cumplimiento de los 200 días de clases en el país.