Honduras
El Registro Nacional de las Personas (RNP) comenzó ayer a identificar como hondureños a los pobladores del exbolsón fronterizo de Nahuaterique, cumpliendo con la Convención sobre Nacionalidad y Derechos Adquiridos firmada por los dos países.
En una primera fase recibirán la tarjeta de identidad unos 1,300 ciudadanos que antes del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya -emitido el 11 de septiembre de 1992- se sentían salvadoreños.
Ahora, como lo establece la Convención firmada por los expresidentes Carlos Flores y Francisco Flores, los ciudadanos que quedaron de uno y otro lado de la frontera tienen derecho a la doble nacionalidad.
Autoridades del RNP, encabezadas por el subdirector técnico Gerardo Martínez y de la Cancillería, por el comisionado Abraham García Turcios, se trasladaron a la comunidad de Palos Blancos, Nahuaterique, para atender a los primeros pobladores.
En vista del masivo interés por obtener la tarjeta de identidad hondureña, el RNP decidió prolongar la estadía de la brigada técnica hasta que se identifique a la última persona, dijo el subdirector Martínez.
La institución tiene en la comunidad una oficina que será equipada para atender de mejor manera a la ciudadanía. El proceso de identificación comienza con el registro de las huellas dactilares y el archivo de la base de datos para posteriormente emitir la tarjeta de identidad.
Ahora estos ciudadanos podrán elegir y ser electos y tramitar a su nombre en el Registro de la Propiedad las propiedades que quedaron de este lado de la frontera. Se estima que en la zona viven unos cinco mil pobladores.
Del otro lado de la frontera quedaron unos mil hondureños que tienen los mismos derechos.
Una vieja controversia
El 11 de septiembre de 1992 la Corte Internacional de Justicia puso fin a una vieja controversia marítima y terrestre que desde tiempos de la colonia tenían las repúblicas de Honduras y El Salvador.
Seis fueron los territorios disputados: Tepangüicir, Cayaguanca, La Virtud, Nahuaterique, Dolores y Goascorán.
Después de seis años de estudio el máximo organismo de justicia concedió a Honduras más del 60 por ciento de los territorios disputados, incluyendo el cien por ciento de Nahuaterique, el más grande de los exbolsones.