Honduras
El gobierno, los campesinos y el agroindustrial Miguel Facussé lograron anoche el arreglo económico sobre la compraventa de 4,045.70 hectáreas cultivadas de palma africana.
Según el acuerdo, anunciado anoche en cadena de radio y televisión, las tierras serán tituladas a favor del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), lo que pone fin a una confrontación violenta de años que dejó luto, dolor y sangre.
Los términos y acuerdos mínimos del acuerdo de entendimiento fueron leídos por el director del INA, César Ham.
Según el acuerdo, las fincas que se venden son La Aurora, La Confianza, Isla Uno, Isla Dos, Marañones, La Concepción y Lempira.
Se estableció un precio de venta inicial de 135,000 lempiras por hectárea. El precio final por hectárea se fijará en base al resultado de un avalúo independiente llevado a cabo por una comisión especial.
Esta comisión la integrarán un perito que el gobernante escogerá de una terna presentada por el MUCA, otro perito que surgirá de una terna presentada por la empresa agroindustrial y un perito escogido directamente por el presidente Lobo Sosa.
El punto dos establece que la comisión deberá tomar en cuenta, a la hora de hacer las valoraciones de las fincas, el precio actual de la fruta y el aceite de palma africana, su ubicación y servicio, la fertilidad del suelo, áreas sembradas y áreas no sembradas, áreas de infraestructura y protección, material genético de las plantaciones, la edad de las plantaciones, su vida útil, su producción y su productividad como integrante de un negocio en marcha.
El MUCA tomó posesión de las tierras entre diciembre de 2009 y febrero de 2010.
Se podrá hacer uso de imágenes satelitales y otros mecanismos similares basados en estadísticas de producción que se entreguen a la comisión especial de avalúo.
El punto tres establece que la comisión de avalúo deberá estar integrada a más tardar 15 días calendario después de la firma del convenio.
El informe deberá realizarse y entregarse en un plazo no mayor de 30 días calendario a partir de la fecha de su integración.
Su decisión será emitida por consenso o por mayoría, será definitiva e inapelable, lo que determinará el valor final de las tierras.
El excedente deberá ser pagado por el MUCA en caso de que el valor del avalúo por hectárea sea mayor a 135,000 lempiras.
De igual forma, Exportadora del Atlántico deberá devolver los fondos en caso de que el valor del avalúo sea menor a los 135,000 lempiras por hectárea, como ha quedado establecido en el valor inicial de la tierra.
"Dicho ajuste será liquidado en un máximo de 15 días calendario después de la entrega del informe de valoración, bajo el mismo esquema de pago descrito", leyó Ham.
En el punto cuatro se establece que el área total que representan las fincas en venta es de 4,045.70 hectáreas.
"El pago deberá realizarse a la firma del presente convenio, mediante pago en efectivo u otro mecanismo de pago aceptado por ambas partes".
Se establece que el MUCA se obliga de manera irrevocable a vender a precio de mercado la fruta cosechada de las fincas anteriores, al mejor postor y en las mejores condiciones para la empresa asociativa campesina.
El MUCA y Exportadora del Atlántico expresan su apoyo al Gobierno de la República en todas aquellas acciones necesarias que coadyuven en la distensión en la zona del Bajo Aguán y así alcanzar la armonía social que permita a los hondureños vivir en un clima que promueva la dignidad de la persona humana, el desarrollo social, el crecimiento económico con solidaridad y en seguridad para todos", dijo Ham en la parte final del convenio.
Una vez leído, se procedió a firmar el convenio y de esta manera dar vida a este nuevo acuerdo calificado como histórico por el presidente Porfirio Lobo Sosa.
Lobo agradeció la participación del director del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham; del ministro de Planificación, Arturo Corrales Álvarez y el designado presidencial, Samuel Reyes.
Además, dio un reconocimiento especial a los dirigentes zelayistas Andrés Pavón y Juan Almendárez.
Antecedentes
Las fincas Lempira y La Concepción (850 hectáreas) están ubicadas en la zona urbana de Tocoa y constituyeron el centro de la discordia porque Facussé las fijó en un precio de 400 mil lempiras por hectárea, que el gobierno no aceptó.
Posteriormente decidió no venderlas, posición igualmente rechazada por el gobierno porque eso implicaba desalojar a los campesinos.
En base al precio inicial, la empresa recibiría 546 millones de lempiras por todas las fincas.
Caso René Morales
El acuerdo solo abarca al empresario Facussé. El otro agroindustrial, René Morales, será llamado en los próximos días para negociar la finca San Esteban, de más de 400 hectáreas, que está ocupada por unas 350 familias.
A Morales, los campesinos del Movimiento Auténtico Reivindicador Campesino del Aguán (MARCA), disidente del MUCA, le habían tomado seis fincas (La Trinidad, Despertar, Buenos Amigos, Guanchías Uno, Guanchías Dos y San Esteban), pero el INA logró firmar un acuerdo con este grupo que permitió la devolución de cinco fincas y ahora está en posesión de la San Esteban. Incluso una que estaba ocupada por personas que no eran del MARCA ni del MUCA ya fue desalojada, dijo el asesor del INA.
Miguel Facussé: "Cedimos grandemente"
El empresario Miguel Facussé destacó que tuvo que ceder "grandemente" para que el conflicto del valle de Aguán no generara más derramamiento de sangre y por ello aceptó bajar sus pretensiones económicas para vender sus fincas invadidas por el MUCA.
"Los que hemos cedido y grandemente somos los del grupo Dinant", remarcó. "Para darle paz a la nación nos llevó a nosotros a aceptar los términos porque esto no puede seguir deteriorándose y había que ponerle fin". Facussé pidió al gobierno velar por la seguridad jurídica de las inversiones para evitar que se repitan ocupaciones de haciendas por parte de campesinos.
También hizo un llamado para que el Poder Ejecutivo sea más expedido en las resoluciones de este tipo de conflictos agrarios, pues de lo contrario se corre el riesgo de que nuevamente se generen sangrientos enfrentamientos.