Honduras
El expresidente de Honduras Manuel Zelaya Rosales no piensa renunciar a una pensión vitalicia que se paga hasta la muerte.
Personalmente y sin ocupar apoderados legales, el expresidente Zelaya se presentó ayer a las oficinas del Instituto de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos (Injupemp) con el fin de tramitar la pensión de 30,000 lempiras mensuales que le corresponden por haber ocupado la silla presidencial.
Zelaya fue atendido sin "privilegios" por ser este un trámite normal. Algunos expresidentes lo han aceptado pero han enviado a sus apoderados legales. Zelaya se ha incorporado a su vida normal en Honduras, tras su retorno de República Dominicana donde vivió casi dos años para evadir la justicia.
Retornó hasta que los procesos judiciales en su contra se anularon.
En ese país, se reconoció que se le pagaban todos sus gastos, incluyendo los cuotas escolares y colegiales de sus hijos.
El expresidente también recibe una sueldo de cerca de 5,000 dólares mensuales por una o dos sesiones al mes por parte del Parlamento Centroamericano, al que se incorporó valiéndose de los reglamentos ambiguos de ese organismo.
El presidente Porfirio Lobo Sosa y el exmandatario Manuel Zelaya Rosales suscribieron el llamado Acuerdo de Cartagena, arropados por los presidentes de Colombia y Venezuela, Juan Manuel Santos y Hugo Chávez, respectivamente.
Ese acuerdo permitió el regreso de Zelaya a Honduras y la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA).