Honduras
La iglesia católica de Honduras hizo este domingo un llamado a la población a no olvidar al más necesitado y a mantener en el corazón el amor misericordioso de Dios, manifestado en la solidaridad.
Óscar Andrés Rodríguez, cardenal hondureño, recordó la importancia de seguir el ejemplo de Cristo al extender la mano al hermano en necesidad y ver la angustia del prójimo para actuar.
Hizo mención a la tradicional Fiesta del Corpus Christi, “que en este año coincide con la Fiesta de San Pedro y San Pablo, en la cual se hace la segunda colecta para las obras de caridad del santo Padre”.
Incitó a los fieles ser caritativos con la mente puesta en el pobre y menesteroso:
“Esta fiesta nos habla de la caridad, del amor, de tener presente el drama de la pobreza que atormenta a tantísimos hermanos y hermanas; la soledad de los ancianos, la angustia de los que no tienen trabajo, aquellos que viven en angustia, la adversidad que afrontan los migrantes, que necesitan nuestro apoyo”, mencionó Rodríguez, durante la homilía de este domingo en la Catedral de Tegucigalpa.
La Colecta Anual del Óbolo de San Pedro se realiza a nivel mundial. Según la iglesia católica, la colecta tiene como objetivo "colaborar con las obras de caridad que realiza el Papa Benedicto XVI, a favor de las poblaciones menos provistas de salud, educación, entre otras necesidades".
Con la misma “se busca incentivar la caridad de los fieles en el mundo, para contemplar la necesidad de muchas personas y tomar conciencia de su misión como miembros de la Iglesia".
La historia del Óbolo de San Pedro se remonta al siglo VIII, cuando los anglosajones, convertidos se sintieron muy unidos al Obispo de Roma y decidieron enviar de manera estable una contribución anual al Santo Padre. Así nació el "Denarius Sancti Petri" (Limosna a San Pedro), que pronto se difundió por los países europeos hasta que fue regulada de manera orgánica por el Papa Pío IX en la Encíclica "Saepe Venerabilis", el 5 de agosto de 1871.
Los creyentes en Cristo “debemos irradiar el amor misericordioso de Dios en nuestra sociedad”, exhortó el cardenal hondureño.