Honduras
El Registro Nacional de las Personas (RNP) comenzará hoy una cruzada de identificación en Estados Unidos, donde se pretende documentar, en una primera fase, a unos 20 mil compatriotas.
Una brigada de seis empleados de la institución permanecerá 42 días en Texas, especialmente en las ciudades de Houston, Austin y San Antonio, donde instalará cabinas especiales para atender a los indocumentados.
El subdirector de la entidad, Gerardo Martínez, dijo que en una primera etapa se identificarán a unas 20 mil personas pero en una segunda ocasión otra brigada viajará a California, donde imprimirá tarjetas de identidad a los hondureños residentes en Los Ángeles, Las Vegas y San Diego.
La jornada se hará en coordinación con la Asociación de Inmigrantes y con las autoridades del consulado de Honduras en Houston, que prestarán dos empleados para atender a los compatriotas que lleguen en busca de los servicios.
Martínez dijo que las tarjetas de identidad por la vía de reposición y por primera vez se entregarán en el momento, para eso llevan la maquinaria especial. La reposición costará 10.50 de dólar (según decreto legislativo) y las que se les entregue a los jóvenes que las soliciten por primera vez serán gratis, como lo manda la ley, según el funcionario.
No solamente se entregarán tarjetas de identidad, también se extenderán certificaciones de matrimonio, de divorcio y defunciones, que tendrán un costo de 10.50 de dólar y las partidas de nacimiento que son gratis.
El subdirector del RNP hizo un llamado a los inmigrantes indocumentados a que aprovechen la ocasión para solicitar su tarjeta de identidad, que no solo sirve para votar, sino para hacer trámites personales.
La identificación de 20 mill hondureños en Estados Unidos representa apenas un dos por ciento de los inmigrantes que residen ilegalmente en Estados Unidos, la mayoría de los cuales no tienen tarjeta de identidad.
Esta es una de las razones por las cuales el voto del hondureño en el exterior ha resultado un fracaso, desde que se implementó en las elecciones de 2001.
A esto se suma la apatía de los inmigrantes que salieron de Honduras en busca de una oportunidad de trabajo que no la encontraron en su país.