Honduras
La discriminación y rechazo ante una discapacidad física podría arrebatarle a un joven maestro sus sueños de superación y servir a su país como docente.
Herlyn Noel Barahona es un joven maestro graduado de la licenciatura de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional.
A pesar de ser no vidente, su más grande sueño es ser maestro y poder ayudar a sus padres.
Sin embargo, asegura que "por ser ciego no me dejan trabajar como maestro".
Barahona ha logrado con méritos propios desempeñarse como docente en el Instituto Central Vicente Cáceres, a través de la cobertura de una licencia.
Recientemente, mediante concurso, logró la asignación de 36 horas clases en el Departamento de Sociales del ICVC.
Sin embargo, Barahona aseguró que hace unas semanas, su director Roberto Ordóñez, "se negó a recibir el documento legal que la Dirección Departamental envió para mi contratación y se llamó al silencio".
Indicó que parte de esas 36 horas le fueron entregadas a otros docentes sin tomar en cuenta "mi antigüedad y mi desempeño".
"Me siento frustrado porque yo deseo trabajar y a pesar de mi esfuerzo por superarme y salir adelante siempre existe la discriminación", lamentó el joven maestro.
Indicó que en varias oportunidades solicitó se le otorgaran horas clase en asignaturas que maneja, "pero no sé porqué el director (Ordóñez) no me las dio".
El joven de 24 años pidió ayuda públicamente y llamó a la reflexión a autoridades educativas a que pongan atención en casos de discriminación.
Aclaró que "no es por mi discapacidad que espero que me den privilegios, porque en este caso yo me gané con concurso las horas de clase".
Por su parte, el director del Central, aseguró que no se trata de un hecho de discriminación, sino que las horas clase fueron solicitadas por una docente que tiene más antigüedad que Barahona.