México
Un hondureño y un guatemalteco son los dos testigos que denunciaron el supuesto secuestro masivo de indocumentados en el sureste de México, informó el martes la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que inició una investigación propia para aclarar lo sucedido.
Fernando Batista, responsable del programa de atención a migrantes de la CNDH, dijo el martes a The Associated Press que los dos testigos ya presentaron una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) y actualmente rinden declaraciones a fiscales de esa dependencia.
Refirió que el hondureño y el guatemalteco, cuyas identidades fueron mantenidas en reserva, narraron a personal de la comisión que el 24 de junio el tren en el que viajaban junto con entre 200 y 250 indocumentados se detuvo en una comunidad del estado de Veracruz y en ese momento vieron a por lo menos 10 personas armadas y encapuchadas descender de tres camionetas y les exigieron a los migrantes a bajar del ferrocarril.
Dijo que los testigos vieron que los hombres armados y vestidos de negro subir a dos personas a una de las camionetas.
Posteriormente vieron que otros de los encapuchados se acercaron a dos mujeres, dos hombres y un menor de edad que permanecían en uno de los vagones del tren.
Según los primeros testimonios ante la CNDH, el hondureño y el guatemalteco saltaron en ese momento del tren y se ocultaron por cerca de tres o cuatro horas para evitar ser capturados.
El presunto secuestro fue denunciado originalmente por el sacerdote Alejandro Solalinde, responsable de un albergue para migrantes, y dijo que al menos 80 indocumentados habrían sido plagiados.
Batista dijo que la CNDH aún investiga el número de migrantes que habrían sido secuestrados.
Cancillería abrirá oficina para familiares
La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras instalará un centro de atención para los familiares de los compatriotas que partieron desde su terruño en busca del "sueño americano", para coordinar su localización, informó este martes el vicecanciller Alden Rivera.
Rivera explicó que la finalidad del centro es atender a las familias de aquellos hondureños que viajaron rumbo a Estados Unidos de forma ilegal y no han establecido contacto con sus hogares por más de 15 días.
El funcionario adelantó que a partir de mañana, de confirmarse los indicios de que en efecto existió un secuestro masivo de hondureños en México, la Cancillería abrirá la oficina -similar a la de agosto del año pasado, cuando al menos 22 hondureños fueron acribillados por Los Zetas en un rancho de Tamaulipas- para recibir a los familiares de los migrantes y que estos puedan realizar sus consultas.