Honduras
Altos funcionarios del gobierno de Honduras sufrieron un percance este martes cuando se transportaban hacia Tegucigalpa en una aeronave con procedencia de Gracias, Lempira, al oeste de Honduras, donde se celebró una sesión del Consejo de Ministros.
En la aeronave viajaban la designada presidencial, María Antonieta Guillén, el comisionado de la zona oriental, Jorge Lobo, el titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Lisandro Rosales, la embajadora, Diana Valladares, el director de la Televisión Nacional de Honduras, Armando Valdez y el secretario de Comunicaciones, Miguel Angel Bonilla.
El incidente se produjo en horas la tarde. Las personas que viajaban a borde del helicóptero estuvieron participando, en sus correspondientes actividades, en la sesión del Consejo de Ministros que se celebró en Gracias, Lempira.
Según el secretario de Comunicaciones, la aeronave propiedad de la Fuerza Aérea Hondureña dio alertas de una falla mecánica, por lo que el piloto tuvo que realizar un aterrizaje de “precaución” en la base militar Enrique Soto Cano, en la zona central de Honduras.
Bonilla afirmó que todas las personas que viajaban en el helicóptero se encuentran bien, solo sufrieron el susto de aterrizar en la base aérea Soto Cano para revisar el aparato y luego proseguir el vuelo hacia la capital hondureña.
El gobierno de Porfirio Lobo Sosa realiza periódicamente reuniones con diversos sectores de zonas apartadas del país y ordena a la mayoría de sus funcionarios que estén presentes en los diálogos.
Los altos personeros del gobierno, en su mayoría, se desplazan en aeronaves de la Fuerza Aérea Hondureña, que tiene un stand de aparatos desfasados.
No es la primera vez en este gobierno que se suscitan este tipo de percances.
Hace un año, el helicóptero en el que viajaba el presidente Porfirio Lobo Sosa desde el departamento de Valle hacia Tegucigalpa tuvo que aterrizar de emergencia debido a la falla en una de sus turbinas.