México
Los cadáveres de 14 de los 72 migrantes masacrados en 2010 en un rancho de San Fernando, en el noreste de México, no han sido identificados y podrían ir a la fosa común, dijo este lunes el ombudsman de la capital mexicana.
"Catorce de los cuerpos no identificados fueron trasladados del Distrito Federal a Toluca, Estado de México" (centro), y según algunas versiones "dichos restos serán enviados a la fosa común", dijo en conferencia de prensa el ombudsman Luis González Placencia, en el marco de la visita del relator de migrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El funcionario solicitó a Felipe González, relator de la CIDH, medidas cautelares para los familiares de las víctimas asesinadas en la masacre de agosto de 2010 y también de los 193 cadáveres que se encontraron el pasado abril en fosas comunes también en San Fernando, estado de Tamaulipas.
La petición al relator, quien inició este lunes una visita de una semana a México, está respaldada por diversas organizaciones civiles mexicanas, así como de Guatemala, Honduras y El Salvador.
El agosto de 2010 un grupo de 72 migrantes, al menos 23 de ellos hondureños, fueron asesinados en un rancho de San Fernando, Tamaulipas, en México a manos del grupo terrorista Los Zetas.