Honduras
La decisión de cambiar a un juez que conocía dos acusaciones por corrupción incoadas contra el exministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, fue censurada ayer por una agrupación de abogados.
Esta semana, la Corte de Apelaciones declaró con lugar la recusación interpuesta por defensores de Flores Lanza en contra del juez Claudio Aguilar.
A cambio, la Corte nombró al juez Melvin Bonilla para que continúe conociendo las dos causas incoadas por el despilfarro de 57 millones de lempiras en el FHIS y Casa Presidencial.
Bonilla es cuñado del zelayista Rassel Tomé, ya que está casado con una hermana de este. Tomé y Flores Lanza son amigos y dirigentes del Frente Nacional de Resistencia, lo que a juicio de la Barra es un motivo para que Bonilla decida no conocer los dos juicios contra el exfuncionario. Una amistad manifiesta es motivo de recusación.
“Hay grados de parentesco que la ley establece como prohibición para conocer de ciertas causas, esas son las que se llaman causas de recusación; si el señor Bonilla está en alguna de esas causas él, de oficio, debe abstenerse de conocer del asunto, si no lo hace la parte interesada (la Fiscalía) debe solicitar su separación del caso”, expresó Rafael Padilla, coordinador de la Barra de Abogados Hondureños Anticorrupción.
Según Padilla, el cambio de juez deja en evidencia la politización en el Poder Judicial. “El acto de separar un juez y nombrar a otro implica el manoseo que hace el grado superior de la Corte Suprema de Justicia en los grados inferiores, esto debe ser rechazado, lo censuramos”, expresó.
Resolución
De no surgir otro cambio, Bonilla resolverá si confirma o no la admisión de la apelación interpuesta contra la fianza de 27 millones y el arresto domiciliario.