Honduras
Por cuarta semana consecutiva, varios colegios capitalinos continuaban cerrado este miércoles, a pesar de que los estudiantes anunciaron ayer que entregarían las instalaciones.
Esta mañana, institutos como el Jesús Milla Selva, Técnico Honduras, Blanca Adriana Ponce y la Normal Mixta Pedro Nufio, ubicados en la colonia Kennedy, estaban tomados por estudiantes.
Hace unos minutos, los estudiantes del Instituto Central Vicente Cáceres fueron despachados para sus casas porque las clases nuevamente fueron interrumpidas.
Algunos jovencitos aseguraron que solo recibieron las primeras cuatro clases cuando fueron informados que la jornada debía ser concluida.
En ese sentido, el titular de la Secretaría de Educación, Alejandro Ventura, reiteró que el gobierno está listo para desalojar a los estudiantes que mantienen en anarquía el sistema educativo.
Mañana vence el último plazo que ofrecieron autoridades educativas para el desalojo de colegios. El ultimátum parecía innecesario ayer, cuando los estudiantes se pronunciaron a favor de entregar los centros tomados, con la oposición de un pequeño grupo.
Ventura dijo que "las clases se están normalizando ya que muchos centros han retornado a clases desde este día".
Las protestas estudiantiles iniciaron hace cuatro semanas. Ventura dijo que se han perdido "más de tres semanas" consecutivas de clases.
En un inicio, los educandos solicitaron que se retirara la propuesta de la Ley General de Educación que había introducido el diputado Luis Berríos al Congreso Nacional.
La ley fue retirada por el legislador hace ocho días, no obstante los estudiantes no desisten de mantener los colegios sin clases.
Ayer, un grupo de estudiantes aglutinados en el Frente Amplio Estudiantil de Resistencia (FAER) anunció que recrudecerían acciones en caso que el gobierno no tomara en cuenta sus peticiones.
Esta mañana, Ventura llamó a las bases del magisterio a presentar propuestas para enriquecer el proyecto de una nueva ley de educación cuya concertación inició el pasado 15 de agosto.
Entre las propuestas que han surgido desde entonces está la de transformar las escuelas normales en universidades.
Además, la de ajustar los salarios de los maestros en base a su rendimiento, en beneficio de la calidad educativa de los hondureños.