Honduras
Unos 75 diputados, en su mayoría del interior del país, dieron el tiro de gracia al Programa de Desarrollo Rural Sostenible (Pronaders) que ahora será utilizado para hacer política en zonas urbano marginales de la capital y San Pedro Sula.
Así lo denunció el diputado liberal por La Paz, Manuel Iván Fiallos, que fue el único que se opuso públicamente a la reforma de la Ley del Pronaders, que se concretó mediante decreto aprobado la noche del martes, con la dispensa de dos debates, en una polémica sesión.
La ley fue aprobada por 75 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones. Fue socializada previamente en el foro de los jefes de bancada que dieron el visto bueno para que fuera aprobada con la dispensa de dos debates.
La posición de Fiallos generó un debate con el director de Pronaders, Mario Pineda, que refutó las apreciaciones del congresista respecto a la politización de este programa que nació en el gobierno de Ricardo Maduro.
Con la reforma, Pronaders pasó a convertirse en un organismo que no solo ejecutará proyectos de desarrollo en el área rural, sino también en zonas urbanas marginales.
Dicho organismo absorbió además la Dirección Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (Dinaders), que dependía de la Secretaría de Agricultura y Ganadería y el Fondo Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (Fonaders), lo cual, según los dictaminadores, viene a desburocratizar la política de desarrollo rural y urbano.
Con la fusión, el presupuesto consolidado de Pronaders en 2011 será de 1,530 millones de lempiras, situación que debe ser considerada en la nueva estructura presupuestaria de 2012, recomendó el diputado liberal, José Azcona.
Creatividad
Para el diputado Fiallos, lo que evidencia esta reforma es la falta de "creatividad" de los personeros del gobierno y de los dictaminadores de la ley, porque en vez de crear un programa de desarrollo urbano sostenible adscrito a la Secretaría de Desarrollo Social, se está provocando que se sustraigan recursos que antes eran exclusivos para las comunidades rurales "para hacer política en las zonas urbanas".
Ahora para hacer un proyecto en comunidades postergadas de Honduras, los técnicos del gobierno van a preferir hacerlo en una colonia marginal de Tegucigalpa o de San Pedro Sula, quedando desprotegida la población del área rural, cuestionó el congresista.
Fiallos indicó que el propósito de esta reforma tiene un trasfondo político debido a que se acercan las elecciones internas. "No nos engañemos, los políticos oficialistas andan en busca de esos fondos para proyectarse y levantar campañas en Tegucigalpa y en San Pedro Sula", aseveró.
El director del Pronaders, Mario Pineda, negó que las reformas tengan un origen político, al tiempo que aseguró que el propósito más bien es acortar la burocracia y despolitizarlo.
Pineda explicó que los cooperantes están incursionando con proyectos en las áreas urbano marginales, por tanto estas reformas lo que buscan es legalizar ese tipo de contribuciones que ahora se ejecutarán a través del Pronaders.
Reveló que en el mes de septiembre se suscribirá el 20 por ciento de los 58 planes de negocios que serán financiados con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo en las cabeceras departamentales de El Paraíso, Olancho, Colón, Atlántida, entre otras.