Honduras
Gabriela Núñez, exministra de Finanzas durante el gobierno de Roberto Micheletti, no descarta una postulación presidencial.
No desmiente ni confirma los rumores según los cuales podría ser la candidata del michelettismo, cuyo líder, Roberto Micheletti, sigue siendo para ella “un líder de peso” en el Partido Liberal.
En la conversación con EL HERALDO, en su oficina, la exfuncionaria confiesa que en junio recibió una notificación de la Embajada de Estados Unidos donde le informan que le restituyeron la visa por diez años.
¿Cuál es su futuro político?
El Partido Liberal hoy se ve en una situación muy atípica y muy diferente a las campañas del pasado. Esta no será una campaña de proselitismo, de vender una imagen, con música. Será una campaña de conciencia. Tendrá que haber una revitalización al interior del Partido Liberal. Una campaña más personalizada con las bases. Y qué bien que hay candidatos al interior que desean participar.
¿Usted se va a lanzar o no?
Esa es una decisión que no puedo responder en este momento. He estado teniendo reuniones con líderes a nivel nacional y me he dado cuenta de los resentimientos y de las diferencias, pero hay una esperanza. No lo descarto, pero en este momento no estoy dedicada a una aspiración.
No podemos desconocer que la situación del país es compleja, tenemos que ver las cosas diferentes. Yo creo que pensamos que vamos a tener cada cuatro años las campañas electorales de la misma manera, sin respeto a las leyes, estamos realmente quitándole el optimismo y la esperanza al pueblo.
¿Podría ser usted la candidata del michelettismo?
Siempre hay muchos rumores en política y a veces uno no sabe ni de dónde vienen. Yo tengo un aprecio por don Roberto Micheletti, por su valentía. No se trata de aceptar una precandidatura, en política todo es coyuntura y todo es la posibilidad de que si uno va a entrar por cuotas de poder, de que quién es el padrino, sino porque uno en lo personal tiene la posibilidad de aspirar.
¿Es Micheletti su padrino en política?
Pues Dios será mi padrino y mi familia. Micheletti es una persona que tiene peso en el Partido Liberal, ha tenido una lucha por muchos años y no se puede ignorar esa figura.
¿Está muerto políticamente Micheletti?
No, sin duda alguna. Sigue siendo un líder en el partido. Hay gente que tal vez no lo acepte, pero hay una cantidad de liberales que sí lo aceptan.
¿Qué futuro le vislumbra a Mauricio Villeda?
Es una figura muy respetada, agradable. Si él ha tomado una decisión, qué bien.
¿Usted lo apoyaría?
Yo apoyaría, si es que no participo, al candidato que salga como resultado del poder que tienen los liberales en las urnas el día de las elecciones primarias.
¿O sea que usted prefiere primarias y no la candidatura única?
Claro, por supuesto. Mi (posición) es que haya participación y que haya participación de personas con conciencia, con responsabilidad, no únicamente con intereses diferentes porque eso le hace daño al partido y a la democracia. Mis principios liberales se orientan a que haya una participación de hombres.
Quienes participen en las primarias deben ser personas que tengan el compromiso y el respeto a los principios del liberalismo y, sobre todo, que se sepa que va a llegar a hacer algo por este país.
¿Quiénes son los culpables de la crisis de su partido?
Yo creo que para eso hay que hacer todo un análisis. La crisis del Partido Liberal no es únicamente del Partido Liberal, es de todos los partidos. Hay crisis de liderazgo.
Se habla de dos responsables de la crisis, Micheletti y Zelaya, ¿qué opinión tiene usted? Depende de cómo se haga el análisis. La verdad que la crisis del partido no viene desde el 2009, eso viene acumulándose de muchos años atrás. Y lo importante ya no es hablar tanto de lo que pasó, sino que hacia dónde vamos.
¿Qué futuro le depara a Zelaya con su Frente Amplio?
Él es un político, y si él tomó la decisión de estar ahí, debe tener su estrategia. No lo he escuchado en los últimos días.
¿Cree que los liberales se irán con él?
No. Yo creo que el día que Zelaya vino, un 75 por ciento de los que estaban ahí, eran liberales y le mandaban un mensaje de que tenía que quedarse en el Partido Liberal.
¿Ha visto a Zelaya después de su retorno?
No. ja, ja, ja... y no tendría problemas en verlo. Ahí es donde uno tiene la oportunidad de decir las cosas.
¿Qué le diría si lo ve?
Primero dejaríamos claro que, en lo personal, no existen diferencias. Lo que ha habido son diferencias laborales en un principio e ideológicas, posteriormente. Luego le desearía que Dios lo bendiga y lo acompañe en su nueva faceta política.
¿A Micheletti y a usted, que fue su ministra de Finanzas, se le atribuyen haber desviado fondos?
Usted dígame cuál es la crítica. Yo lo que le puedo decir es que no había presupuesto, que nosotros llevamos al Congreso Nacional en menos de un mes un presupuesto de la República y que ejecutamos ese presupuesto conforme a los lineamientos ahí establecidos. Ahora, si algún ministro o algún director de una institución descentralizada hizo compromisos fuera del presupuesto, es responsabilidad del ministro.
¿Ya le restituyeron su visa americana? Sí. Sí.
¿O sea que no tendría problemas para ser precandidata presidencial?
Eso no es un requisito, ja, ja. Yo recibí una nota del Consulado de los Estados Unidos en junio donde se me indicaba que el Departamento de Estado me decía que “usted es elegible para una visa de los Estados Unidos”. Se me fue concedida la visa por diez años. Es una acción de justicia porque en mi caso particular mi función fue dedicada exclusivamente al manejo del presupuesto.
¿Y a los demás funcionarios también se la restituyeron?
No tengo información porque eso fue en el mes de junio y yo tuve que salir de viaje.