Honduras
Solo 21 dÃas le bastó a un grupo de campesinos para destruir 1,110 hectáreas sembradas de palma africana, dejando millonarias pérdidas a Exportadora del Atlántico.
A eso hay que sumarle que en el momento de la toma de las fincas murieron cuatro guardias de seguridad, once resultaron heridos y un técnico fue torturado, pues le cortaron hasta las orejas.
Los técnicos de la empresa brindaron un amplio informe de cómo recibieron la finca Paso Aguán, luego que campesinos la desalojaran de forma pacÃfica.
La fruta fue robada y vendida en el mercado negro.
La finca Paso Aguán está en ruinas, ya que cortaron hasta la fruta pequeña, que no tiene ningún valor comercial.
No conformes, destruyeron la plantación, por lo que está casi muerta. Debido a eso, se debe iniciar un nuevo ciclo de producción, el que tardará alrededor de cuatro años.
Los expertos que realizaron la evaluación aseguran que para poder restaurar la finca Paso Aguán se debe invertir $5 millones (unos 100 millones de lempiras).
Además de eso, más de 700 personas que tenÃan trabajo y que llevaban el sustento diario a sus familias ahora pasan a formar de las personas desempleadas.
Miembros de la PolicÃa y Ejército, asignados al operativo Xatruch-II, se encargaron de recibir el control de las zonas invadidas. Cuando el contingente llegó a la zona, los invasores se habÃan ido.
Asimismo, se evidenció que las fincas no recibieron el mantenimiento adecuado y la bodega donde se guardaban los fertilizantes y otros insumos fue saqueada.
"Hemos encontrado la finca Paso Aguán descuidada y destruida, es una verdadera lástima, que solo les bastó un par de semanas para convertirla en un potrero, ahora que recuperamos la finca tendremos que invertir una importante cantidad de dinero para convertirla en una finca sostenible y eficiente", manifestó Roger Pineda, ejecutivo de la empresa.