Honduras
El Estado de Honduras tendrá que incurrir en mayores gastos para hacerle frente al modelo educativo plasmado en la nueva Ley Fundamental de Educación.
La reforma educativa, cuyo proyecto se encuentra en el Congreso Nacional comenzará a ser debatido públicamente cuando esta semana se inicia el proceso de concertación a nivel nacional.
La comisión encargada de preparar el dictamen ha programado realizar reuniones en todos los departamentos de Honduras, con el fin de exponer el proyecto de ley a la sociedad civil, a las fuerzas vivas, padres de familia y demas grupos involucrados en el sector educativo. La idea es enriquecer la propuesta con los grupos sociales.
Un derecho humano
En el proyecto de ley se define la estructura de lo que será a partir de la reforma el Sistema Nacional de Educación, las atribuciones y obligaciones del Estado, los derechos y responsabilidades de las personas y de la sociedad en la función educadora.
La Ley rige las actividades educativas realizadas dentro del territorio nacional desarrolladas por personas naturales o jurídicas, públicas, particulares o mixtas, nacionales o extranjeras, en concordancia a la Constitución de la República de Honduras y los instrumentos internacionales de Derechos Humanos.
Define además la educación como un derecho humano que tiene toda persona a recibir el conocimiento que propicie el desarrollo de su personalidad y de sus capacidades, en condiciones de libertad e igualdad, teniendo como eje transversal el respeto a la dignidad del ser humano.
Corresponde preferentemente a los padres el derecho y el deber de educar y escoger el tipo de educación que deben recibir sus hijos; al Estado, el deber de garantizar, respetar y proteger el ejercicio de este derecho; y, a la comunidad, el deber de contribuir al desarrollo, gestión y perfeccionamiento de la educación.
La jerarquía
Así también establece que la jerarquía normativa del Sistema Nacional de Educación la conforman: la Constitución de la República e Instrumentos Internacionales de Derechos Humanos; la Ley Fundamental de Educación; la Ley de Fortalecimiento a la Educación Pública y la Participación Comunitaria; y el Estatuto del Docente Hondureño.
De acuerdo con la propuesta de ley, la educación hondureña promueve el multilingüismo nacional e internacional, la interculturalidad universal y respeta la pluralidad política, ideológica y religiosa.
Fomenta la tolerancia y el respeto a todas las teorías, ideologías, corrientes de pensamiento, sistemas políticos; permite la construcción y el ejercicio de una conciencia ciudadana democrática, libre con equidad.
Además, la educación es laica, sin discriminación, en consecuencia es independiente de cualquier organización, confesión, asociación o creencia religiosa.
El Estado de Honduras garantiza a los padres de familia el derecho a escoger la educación religiosa que habrá de darse a sus hijos, así como la libertad de conciencia y religión.
La libertad de cátedra es un derecho de los docentes a enseñar conforme al desarrollo curricular, empleando métodos, técnicas y enfoques novedosos en búsqueda de mayor calidad de la educación.
La libertad de cátedra debe promover una cultura democrática a favor de la paz y la no violencia, dice el proyecto.
Con respecto a la educación formal, la iniciativa de ley establece que la educación es obligatoria y gratuita hasta el noveno grado.
Obligatoria
La educación prebásica corresponde a las edades de cuatro (4) a seis (6) años. Es gratuita y obligatoria al menos un año. El reglamento regulará los casos especiales en que esta obligatoriedad no será condicionante para ingresar al nivel básico.
La educación básica es gratuita y obligatoria. Consta de nueve grados, con edades de referencia desde los seis (6) a los quince (15) años y se divide en dos ciclos continuos: un primer ciclo de 6 años, y un segundo ciclo de 3 años.
La educación media es gratuita y obligatoria. La Secretaría de Educación Pública de Honduras debe establecer; sustentado en criterios técnico-científicos, los grados, modalidades y las especialidades en este nivel.