Honduras
Gemmo Lodessani es el representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para América Latina y el Caribe, y habló con EL HERALDO sobre los retos que enfrenta el país en el tema de hambre y nutrición.
Además, analiza la situación del continente, destacando que Honduras, y otros de la región centroamericana, se encuentra en una posición nada envidiable. A continuación el diálogo.
¿Qué conclusiones podemos destacar de esta visita a Honduras, donde se reunió con el presidente Porfirio Lobo y el grupo de países cooperantes del G-16?
De manera general me llevo una impresión muy buena. En Honduras tenemos el programa de Merienda Escolar, que es un ejemplo no solo para la región centroamericana, sino para el mundo. Tenemos un programa piloto de Compras para el Progreso que es fundamental, que unirá a unas 30 organizaciones de campesinos para comprarles unas 12 mil toneladas de granos y facilitar el contacto entre el productor y los grandes comerciantes cortando la presencia de los coyotes.
¿Cómo evalúa a Honduras en los avances en nutrición?
Como todos los países de América Central, tienen un altísimo nivel de desnutrición infantil. La nutrición es la clave porque en los primeros dos años de la vida de un niño o niña son fundamentales para tener un desarrollo físico e intelectual idóneo.
¿Qué lugar ocupa Honduras a nivel Centroamericano en índices de desnutrición?
Yo diría que a nivel regional el país que tiene el peor lugar es Guatemala, después sigue entre Honduras, El Salvador y Nicaragua, los tres tienen casi el mismo nivel en desnutrición infantil.
¿Y en Latinoamérica y El Caribe?
Haití tiene problemas de nivel superior a los otros, está clasificado como un estado frágil.
El PMA estima que cerca de 53 millones de personas sufren hambre en América Latina. ¿Dónde están estas personas? Yo pienso que en América Central siempre están los cuatro que ya he mencionado, en el Caribe, Haití, después seguramente tenemos Ecuador y Bolivia. Brasil, por ejemplo tiene cerca de 20 millones que son parte de los 53 millones, pero el porcentaje respecto a la población de ese país, entonces no está tan mal.
¿De esos 53 millones cuántos hay en Honduras?
El tema de hambre es difícil de medir porque es un tema estacional, no es permanente, además el dato de los 53 millones es un cálculo económico y está dado por la siguiente fórmula: tienes una producción, una disponibilidad de alimentos entonces esa producción equivalente a cierto número de calorías y la divides entre la población del país y se obtiene el promedio de personas que viven con hambre.
En el otro lado de la moneda ¿los ciudadanos de qué países sufren menos hambre? Brasil, Argentina México, Chile y Perú es donde los puntos de vista nutricional tienen alcances muy importantes.
¿En qué gobiernos, de derecha o izquierda, se aguanta menos hambre?
Hay países y hay gobiernos que en su parte programática antes de las elecciones y después, tienen un enfoque más dirigido a la parte social, del desarrollo del país, pero, por ejemplo, yo estuve en Colombia hace un mes, es un gobierno que no es izquierdista y tienen un compromiso social de disminuir la desnutrición muy fuerte. Entonces, yo pienso que cuando un país tiene un compromiso de reducir el hambre y la desnutrición, eso puede venir de derecha o de izquierda.
¿Honduras ha avanzado en esa lucha contra la desnutrición?
Yo digo que si un país quiere alcanzar esas metas debe implementar un proceso político y yo creo que Honduras está en el buen camino. Para el caso, ya aprobó una Ley de Seguridad Alimentaria y eso es un buen paso, pero hay mucho más por hacer.
Le preguntaba si Honduras había avanzado porque desde hace cinco años se habla de 300,000 niños con desnutrición. ¿Qué pasa con esa estadística, por qué no disminuye?
Lo que pasa es que la última vez que se hizo la evaluación a través de un censo fue en el año 2000 y no hay ninguna cifra oficial que pueda cambiar ese dato. Por eso manejamos una cifra global y estandarizada hasta que se haga un nuevo censo. Uno de los temas que hemos discutido (en esta visita) es que en el país no existe un sistema de monitoreo de evaluación con línea de bases que estén definidas.
Esto a todas luces dificulta también el combate de flagelos como desnutrición y hambre. Claro, por supuesto, y es por eso que hablé de un proceso político porque a partir de allí se crean estas cosas y si crean sistemas que sean “mandatorios”.
¿Qué impresión le dejó la reunión con el presidente Lobo Sosa?
Pienso que el presidente de una manera general tiene una impresión muy positiva del PMA y no solamente él, sino todos sus funcionarios. Claro que hay mucho por hacer sobre todo en el fortalecimiento de capacidades afuera de la capital. El gobierno ya tiene el programa de Merienda Escolar, que es bueno, pero tiene que hacer más esfuerzos porque este (los niños) es el primer sector productivo del país y estamos hablando de la capacidad intelectual de los ciudadanos.
¿Cuánto destina el gobierno a la Merienda Escolar? Unos 29 millones de dólares anuales y la contraparte del PMA es de 6 millones de dólares. En el tema de recuperación nutricional el PMA destina 6 millones de dólares y lo que hace el gobierno no está muy claro.