Honduras
Hoy podrá ser un dÃa normal para muchos, de pura coincidencia para otros y de mágicas supersticiones para quienes quieran celebrarlo a lo grande.
Lo cierto es que el 11 del 11 mes de 2011 difÃcilmente podrá pasar inadvertido para los 29,944 hondureños que hoy cumplen años, y máxime si aquellos que acostumbran a celebrarlo a lo grande hacen la festividad, o protagonizan un acto especial, a las once horas, con once minutos y once segundos.
Este acontecimiento tiene igualmente importancia porque ocurre cada cien años. La última vez que sucedió fue el 11 de noviembre de 1911, cuando apenas comenzaba la segunda década del siglo XX, cuando dirigÃa los destinos del paÃs Francisco Bertrand, época de los grandes bardos como Juan Ramón Molina, Froylán Turcios, Luis Andrés Zúniga y Augusto C. Coello, entre otros.
A lo largo de la historia, este fenómeno de puras coincidencias y supersticiones ha ocurrido tan solo en 21 ocasiones. Según Rogelio Padilla, coordinador de AsesorÃa Técnica del Registro Nacional de las Personas (RNP), hoy están cumpliendo años 29,944 hondureños de los cuales 14,706 son mujeres y 15,238 hombres.
La sección de EstadÃsticas e Informática tiene un registro mucho más preciso: de los cumpleañeros de hoy, 10,086 son menores de 18 años y 622 niños cumplirán justamente sus once años hoy once del once del año once que pueden darse el lujo de partir el pastel o quebrar la piñata a las once de la mañana o a las once de la noche y, aún más, lo podrán hacer a los once minutos con once segundos.
Todo es cuestión de preferencia, de coincidencia y de una oportunidad histórica que podrá combinarse con una celebración a lo normal, a lo festivo o a lo supersticioso, especialmente quienes aún creen, en pleno siglo XXI, en los amuletos, hechizos o rituales que les hagan creer cambiará sus vidas.
Pero para los entendidos, este tipo de pensamientos colindan mucho con la ignorancia, tan común en los paÃses cuya población tiene un bajo nivel de escolaridad. Y hay quienes -más vividores que los supersticiosos- se aprovechan de la ocasión para sembrar temor entre la población.
Ya ocurrió cuando se acercaba el año 2000, que muchos decÃan que se perderÃa el mundo o cuando se aproximaba el año 1000, el primer milenio de nuestra era, recordado por el filósofo Ortega y Gasset en su tesis doctoral "Los temores del año 1000".