Honduras
Los diputados al Congreso Nacional resienten que, cada vez que hay actos vandálicos en los bajos del edificio legislativo, la policía actúa tardíamente para repeler a las turbas.
El incidente del martes quedará grabado en la mente de los congresistas, ya que por espacio de varias horas permanecieron encerrados, casi en condición de rehenes, debido a que una turba de maestros tomó por asalto los portones de acceso al palacio legislativo, les colocaron candados y no dejaron salir tanto a los diputados como al personal administrativo, a los periodistas y a las personas que a diario visitan ese poder del Estado.
Actos vandálicos protagonizó hace más de un año un grupo de sindicalistas de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), que ingresó a la platea del hemiciclo legislativo en una actitud amenazante y no permitió que los diputados desarrollaran normalmente una sesión en la que se aprobó la Ley contra el Tráfico Gris de la Telefonía.
La turba de la estatal Hondutel llegó hasta el Congreso e ingresó por la fuerza al salón de sesiones. La policía no llegó a tiempo a repelerla, pese a que el presidente del CN, Roberto Micheletti, solicitó al entonces ministro de Seguridad, Álvaro Romero, la protección necesaria al conocer la movilización que estuvo a punto de generar un enfrentamiento con los diputados.
En ambas ocasiones, se asegura que la policía no actuó a petición del presidente Manuel Zelaya Rosales, situación que algunos diputados piden que se investigue.