Honduras
La suscripción por parte de Honduras de la declaración de San Salvador, bajo el tema de “Desarrollo y Juventud” mantiene enfrentados a diversos sectores de la sociedad.
Unos afirman que la declaración es una oficialización del aborto y de los matrimonios entre personas del mismo sexo, otros opinan que solo se clarifican los deberes y derechos de los jóvenes.
Al respecto, la arquidiócesis de Tegucigalpa ha enviado una carta al presidente Manuel Zelaya en la que le piden que se abstenga de firmar la declaración.
La rúbrica se realizaría durante la XVIII cumbre Iberoamericana que se inaugura este miércoles en San Salvador y a la que están invitados unos 20 jefes de Estado y Gobierno.
Según el comunicado de la iglesia Católica, la petición se la hacen al gobernante, amparados en el Evangelio y en el artículo primero de la Constitución, que de manera clara y contundente establece que “Honduras es un estado de Derecho, soberano, constituido como república libre, democrática e independiente para asegurar a sus habitantes el goce de la justicia, la libertad, la cultura y el bienestar económico y social”.
Al gobernante le expresan que “debe analizar con mayor profundidad, antes de firmar la declaración de San Salvador, bajo el tema de Desarrollo y Juventud”.
El análisis es imprescindible porque, según la Iglesia Católica, las verdaderas intenciones no están claras y el texto de la declaración tiene muchas ambigüedades, que daría como resultado la aplicación de políticas nocivas, impuestas desde otras realidades, que atenten contra la educación y el desarrollo integral de los jóvenes.
“Usted (Manuel Zelaya) nos ha dado muestras de ser una persona que ama y defiende la vida en todas sus manifestaciones”, afirman en el documento.
Según la arquidiócesis, el marco de referencia del documento tiende a imponer políticas antinatalistas, como una forma de opresión ideológica por parte de países ricos sobre los que están en vías de desarrollo.
“Pobres pero con dignidad y soberanos para decidir nuestras formas de marchar hacia estadios de progreso y desarrollo”, advierten.
Afirman que no es cierto que los programas de abstinencia no están funcionando, como lo asegura el documento.
En ese sentido, aseguran que en Honduras, así como en Uganda, donde se ha fomentado la fidelidad entre las parejas y la abstinencia sexual entre los jóvenes, los resultados son enormemente positivos.
“En nuestro país hemos reconocido que la maternidad es de las más bellas vocaciones y don de Dios a la humanidad, por tanto no debe verse como la causa principal de la pobreza; mucho menos considerarse una actividad denigrante y una carga que no permite la autorrealización de la mujer”, aducen.
Advierten además que no se debe quitar a los padres de familia la patria potestad, dejando que los jóvenes decidan sobre su vida sexual y su maternidad.
En ese sentido, insisten que el fomento de todo tipo de métodos para no embarazarse promueven una especie de libertinaje sexual.
Finalmente, aseguran que detrás de frases como “salud sexual reproductiva” y “la ideología de género”, lo que se esconde es un profundo deseo de legalizar el aborto, las píldoras anticonceptivas, la proliferación de la homosexualidad, esterilizaciones y demás métodos criminales y artificiales de control de la natalidad.