Honduras
El destino del gerente del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), José Obdulio Chévez, y del gerente regional de Danlí, Arnoldo Sandoval, se fijará en los próximos días cuando se reúna la Junta Directiva de la institución.
Estos funcionarios no fueron capaces de evitar que se pudrieran en Danlí unos 55 mil quintales de maíz, agudizando aún más la crisis alimenticia que se avecina.
Esta negligencia, que para dirigentes campesinos no solo debe ser castigada con la destitución, sino también llevándolos a los juzgados, solo ocurre en países donde no hay conciencia ni identificación con la causa de los pobres.
El ministro de Agricultura, Héctor Hernández, dijo que el destino de estos funcionarios dependerá de lo que diga el ministro de Industria y Comercio, Fredys Cerrato, porque es él el presidente de la Junta Directiva.
Sin embargo, dijo tener conocimiento de que en los próximos días se realizará una reunión de Junta Directiva, de la cual la Secretaría de Agricultura es parte.
Por ahora, tres auditores de Industria y Comercio supervisan la labor de venta del maíz y frijoles por parte del IHMA y en ese proceso están registrando el número de quintales de maíz que no son aptos para consumo humano por la negligencia de Chévez y Sandoval.
Se supo que el IHMA, como si nada ha pasado, ha decidido vender el maíz podrido a la agroindustria, pues si los humanos no se lo comen que lo hagan los cerdos o las aves de corral.
Esta actitud no solo representa una desconsideración, sino una burla a la miseria humana, en opinión de dirigentes del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh).
A juicio de las autoridades de la Sag, los funcionarios del IHMA hubieran evitado el deterioro del maíz ordenando su traslado a otro silo. Se trataba de una medida sencilla.
El IHMA fue creado para mantener una reserva estratégica que permita equilibrar precios en tiempos de crisis.