Honduras
Ayer se concretó el paro de labores en el instituto Central Vicente Cáceres de la capital.
Los profesores centralistas suspendieron ayer las labores educativas y se concentraron en una asamblea para discutir la crisis que ha desatado el caso de la estudiante Katy Núñez, una alumna de primero de bachillerato que, aparentemente, no fue aceptada en el colegio por mala conducta y bajo rendimiento.
Según las autoridades del Central, la estudiante ha reprobado dos años y en aplicación a la ley no puede seguir en la institución.
La joven es parte de un grupo de 320 alumnos que este año no fueron matriculados también por mal rendimiento.
Núñez ha desatado la polémica a raíz de una serie de denuncias que ha venido haciendo en contra del director del Central, Roberto Ordóñez.
Represalia
Según la estudiante, ex dirigente del colegio, la medida es en represalia por los cuestionamientos hechos en contra de Ordóñez, a quien acusa de haber desviado alrededor de dos millones de lempiras que el año anterior donó el Congreso Nacional para la construcción de un complejo deportivo en el colegio.
“Esta es un represalia porque nosotros pedimos una auditoría, ya que el director ha gastado los fondos que donó el Congreso y de la matrícula gratis en política, porque quería ser diputado”, denunció la ahora ex alumna del Central.
Núñez acusó a Ordónez hasta de utilizar a las palillonas del Central durante la campaña política.
El caso fue discutido ayer por la asamblea de maestros del Central, la cual determinó mantener en firme las medidas disciplinarias aplicadas en el instituto.
“Ella es una estudiante repitente que no puede seguir porque ha repetido dos años”, declaró el director del Central.