Honduras
A pocas horas de que los salvadoreños acudan a las urnas para la elección del próximo presidente, las acusaciones y contra acusaciones entre uno y otro candidato están a la orden del día.
Una de las denuncias que trascendió en días anteriores, por parte del candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Fúnez, fue la supuesta acción ilegal por parte del oficialista Rodrigo Ávila, quien estaría trasladando a hondureños y nicaragüenses para ejercer el sufragio en aquel país.
Ante tales aseveraciones, el Jefe del departamento de extranjería y migración de Honduras, Juan Manuel Alemán, dijo mediante Radio América que esto es definitivamente imposible debido al control migratorio entre ambas naciones, y que esas son posturas políticas normales en un proceso político.
“En todo proceso electoral hay una desconfianza de uno y otro contrincante político, eso es normal. Hasta ahora nosotros nos tenemos informe de que esto esté pasando”, aseguró.
“Es entendible que los políticos quieren hallar alguna excusa para perder o ventaja para ganar, por lo que no es extraño tales posturas”.
Alemán dijo que el movimiento en la frontera este fin de semana es normal por los viajes de turismo en ambas vías, y que además las autoridades hondureñas no permitirían acciones irregulares.
Hondureños en El Salvador
Las autoridades migratorias reportan cada año un elevado flujo de personas entre ambos países.
Se estima que al menos unos 25, 000 hondureños cuentan con un permiso formal para laborar en el país cuscatleco, en su mayoría son “trabajadores transfronterizos”; campesinos dedicados a labores agrícolas, seducidos por la “fiebre del dólar”.
Las autoridades les otorgan un permiso por tres meses, pues la agricultura tiene un periodo cíclico. Una vez finalizado, los hondureños regresan al país.
Reñidas elecciones en el Salvador
El domingo los salvadoreños votarán por el cambio o la continuidad que representan, respectivamente, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Mauricio Funes, y su rival Rodrigo Ávila, de la derecha gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena).
Hasta el último momento, la derecha, consciente de que por primera vez en los últimos veinte años puede perder el poder, ha seguido al pie de la letra su lema de campaña "Vamos con todo" y no ha dudado en enarbolar el factor del miedo a un gobierno de izquierda.
Para los estrategas de la campaña de Avila, una victoria del FMLN el domingo abriría la puerta al "Socialismo del Siglo XXI" que preconiza el presidente venezolano, Hugo Chávez, como ha ocurrido en la Nicaragua de Daniel Ortega, en la Bolivia de Evo Morales y, de forma mitigada, en la Honduras de Manuel Zelaya.