Honduras
La Biosfera del Río Platano, que está siendo promocionada como una de las nuevas maravillas del mundo, estaría quedando en poder del narcotráfico y de terratenientes inescrupulosos que se han apoderado de las tierras de ese lugar, denunció ayer el dirigente indígena Edy Macnab.
La denuncia surge a raíz de que el Congreso Nacional discute en su tercero y último debate un decreto que autoriza al Instituto Nacional Agrario (INA) proceder a la entrega de títulos de propiedad a las mancomunidades misquitas y garífunas que habitan la zona en referencia.
La aprobación del decreto fue suspendida para solicitar que la Procuraduría emita un dictamen al respecto en vista de que en los últimos años han aparecido como dueños de esas tierras a reconocidos ganaderos, terratenientes, extranjeros y hasta personas que se sospecha se dedican al narcotráfico.
Títulos mentirosos
Edy Macnab dijo que el acaparamiento de propiedades en La Mosquitia es producto de la inseguridad sobre el tema de titulación de tierras y el desinterés que ha habido de parte de distintos gobiernos en atender esa problemática.
Macnab dijo que la zona de La Mosquitia es un sector que cuenta con los recursos más potenciales de Honduras, como bosques, agua, especies marinas y hasta petróleo, y por la falta de seguridad jurídica las tierras han caído en manos de extraños en forma ilegal.
El dirigente indígena manifestó que sistemáticamente se ha venido prohibiendo el asentamiento de poblaciones indígenas; sin embargo, en el sector predomina una nueva colonización por la presencia de extraños que llegan con finalidades depredadoras, son agentes colonizadores como ganaderos y depredadores de bosques a quienes no les han otorgado un título de propiedad, pero el Estado les ha dado un reconocimiento tácito mediante figuras que elaboran jueces de letras y alcaldes de los municipios del departamento de Gracias a Dios.
Pistas clandestinas
Al no existir un reglamento para la distribución de estas tierras a los sectores indígenas, entonces vienen los arreglos “especiales” entre jueces y terratenientes y toman atribuciones que solo le corresponden al INA, en el caso de propiedades ancestrales, y al Instituto de Conservación Forestal, en el caso del cuidado protección de los bosques.
Macnab denunció que bajo esta práctica ilegal las autoridades edilicias y jueces corruptos han otorgado títulos mentirosos de propiedades que en la práctica son utilizadas para la construcción de pistas clandestinas y diferentes cosas que vienen en detrimento de la salud de la población de Gracias a Dios.
La diputada proyectista, Carolina Echeverria, consideró que no hay necesidad de hacer consultas a las Procuraduría General de la República y del Ambiente, respectivamente, para el otorgamiento de los títulos de propiedad a las etnias que viven en la zona de la Mosquitia, especialmente en la Biosfera del Río Plátano.
“Me parece irrelevante pedir una opinión a estos organismos, pues ya existe un convenio internacional que está sobre el Estado de Honduras, que manda a restituir y reconocer los derechos de los pueblos indígenas”.
Lo que el decreto establece es autorizar a las instituciones que correspondan para que procedan a hacer los trámites de ley para la titulación, dijo.
Compromiso de campaña
Los cinco candidatos presidenciales suscribieron ayer un compromiso con los representantes de los pueblos indígenas orientado a respetar y aplicar en su contenido las leyes y tratados internacionales en favor de los pueblos indígenas, misquitos y afrodescendientes.
La firma se produjo en el marco de la “II Conferencia Nacional de Solidaridad entre los pueblos indígenas, misquitos y afrodescendientes”, celebrada ayer en esta capital.
A la firma asistieron los candidatos presidenciales: Elvin Santos (PL), Porfirio Lobo (PN), Felicito Ávila (DC), César Ham (UD) y Bernard Martínez (Pinu).
Se dijo que uno de los resultados relevantes de la II Conferencia Nacional de Solidaridad es la suscripción del Compromiso de Campaña de los candidatos a la Presidencia, cuyo contenido recoge en gran medida la Declaración y Plan de Acción de la III Conferencia Mundial Contra el Racismo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.