Honduras
Tras su retorno de Estados Unidos, donde firmó un convenio de cooperación con la Organización de Estados Americanos (OEA), el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Augusto Aguilar, dijo que ese organismo garantiza un censo electoral totalmente depurado.
Esta tarea se realizará en coordinación con el Registro Nacional de las Personas (RNP), entidad que deberá pasar al ente colegiado la base de datos que incluya los nuevos electores.
Se estima que para las elecciones generales estarán listos para ejercer el sufragio alrededor de 300 mil nuevos ciudadanos.
Otra cantidad similar ya estuvo apta para las primarias celebradas el 30 de noviembre.
En la depuración del Censo se excluirán del derecho de votar los ciudadanos que hayan sido sentenciados por el sistema judicial y se incluirán aquellos que ya cumplieron su sentencia, dijo el presidente del TSE.
Además quedan excluidos los miembros activos de fuerzas policiales o militares y los ciudadanos que han fallecido.
Diversos sectores han demandado también que del censo se eliminen ciudadanos que han establecido su residencia fuera de las fronteras nacionales, a fin de tener un real índice de abstencionismo.
La institución electoral tiene previsto convocar a un poco más de 4.5 millones de hondureños a escoger el 29 de noviembre a las nuevas autoridades supremas del país.
La preocupación en diversos sectores políticos es que el Poder Ejecutivo trame una crisis política al no otorgar, a tiempo, el financiamiento para los entes electorales.