Honduras
El país muy difícilmente podrá recuperar la confianza de la comunidad internacional.
Ann Strodberg, ex jefa de la cooperación sueca en el país, declaró en una entrevista exclusiva con EL HERALDO que la Estrategia de la Reducción de la Pobreza (ERP) estaba “muerta y enterrada”.
La diplomática basó sus criterios en análisis realizados, desde 2001, por el Instituto de Estudios Sociales de La Haya en los que se revelan que la mayoría de los fondos de la ERP se destinaron a gasto corriente y salarios. Para el presidente del Colegio de Economistas, Manuel Bautista, Honduras perdió credibilidad a nivel internacional.
Bautista cree que será importante analizar las cifras y ver cuánto de los fondos de la ERP se malgastó y cuánto queda por percibir en los próximos años y evitar o al menos exigir que esos dineros se continúen yendo a subsidiar parte del gasto corriente.
Gobierno debe aclarar
Bautista dijo que es necesario que el gobierno aclare si es una reacción negativa de los entes de cooperación sobre la posible suspensión de la condonación de la deuda que se aprobó para el país. “Hay que ver si existe el peligro que si no cumplimos con todas las exigencia esos fondos pueden ser suspendidos”, expresó.
La condonación de la deuda externa de Honduras es la fuente que financia la ERP y por eso es que el gobierno debe aclarar, exigió.
“Ante los organismos perdemos credibilidad y eso no es bueno para la imagen del país”. Según el economista, es lamentable que el gobierno haya decidido destinar buena parte de la ERP para el gasto corriente y no para inversión social verdaderamente.
“Cada gobierno es absolutorio y no hay una continuidad verdadera en los programas, entonces tienes esos desfases y eso nos provoca retrasos en nuestro desarrollo social”, criticó. “Si le condonan los recursos para una cosa y usted no lo hace, entonces entramos en un nivel de incumplimiento con los propósitos de la estrategia”. Recordó que en 2005 (último años de la administración de Ricardo Maduro) se analizaron unos 1,000 proyectos propuestos para la ERP y que al final solo se seleccionaron unos 230, pero que este gobierno los desestimó al iniciar su periodo en 2006.
Los análisis de la cooperación sueca revelan que los fondos de la ERP de 2006 se desembolsaron hasta 2007, en el 2008 se iban a desembolsar los dineros de 2007, pero no se alcanzó a desembolsar la totalidad y para este año se esperaba que hubiera algún desembolso de 2008, pero ni siquiera se conoce el presupuesto de la República.
Aún no baja la ayuda
En opinión de la ex jefa de la cooperación sueca, las malas decisiones que se tomaron en el país impactarán de diferentes formas, sobre todo porque se ha perdido la confianza de los donantes.
Strodberg mencionó, a clase de ejemplo, que algunos países del G-16 pretendía apoyar la gestión presupuestaria con cien millones de dólares anuales, pero como el proyecto de la ERP fracasó eso se perdió.
Consultada sobre los ingresos que ha percibido el gobierno por concepto de donaciones, Karen Zelaya, ministra de Cooperación Técnica, dijo que durante el primer trimestre de este año se ha mantenido el mismo nivel de ingresos que el mismo periodo del año 2008.
“En el primer trimestre en proyectos, que están siendo ejecutados a nivel nacional, han ingresado de países amigos un poco más de 900 millones de lempiras... se ha mantenido la cifra igual al año anterior”, detalló la ministra.
Contó que se mantienen atentos, en constante monitoreo, para ver si hay algún impacto de la crisis financiera y económica internacional en los próximos trimestres.
A finales de 2008 la ministra de Setco declaró que para este año la cooperación internacional que recibirá Honduras podría decrecer un 10 por ciento debido a la crisis mundial.
Zelaya destacó que durante el año anterior se ejecutaron, con fondos de la comunidad internacional, alrededor de tres mil millones de lempiras, unos 160 millones de dólares.
Entre los países que apoyaron a Honduras, destacan entre los más importantes: Estados Unidos, España, Alemania, Canadá y países de la Unión Europea. EL HERALDO intentó contactar a Fernando García, comisionado de la ERP, pero nunca contestó su celular.