Honduras
Ni la emergencia por la gripe porcina, ni la crisis que agobia a los hondureños pudieron evitar que el presidente Manuel Zelaya cantara los populares "narcocorridos" junto a los famosos Tigres del Norte.
Al filo del medio día, el personal que labora el Casa de Gobierno y los periodistas quedaron asombrados al ver que llegaban los integrantes de la popular banda mexicana, que prontamente, se dirigió a la oficina del mandatario.
Zelaya los recibió en al altar "Q" y no vaciló en ponerse frente al micrófono, ponerse a la par de los músicos y cantar melodías como "Jefe de jefes", "La puerta negra" y "La banda del carro rojo", entre otras.
"Soy el jefe de jefes, señores, me respetan a todos niveles, y mi nombre y mi fotografía, nunca van a mirar en papeles porque a mi el periodista me quiere...", se escuchaba por pasillos, salones y jardines de Casa Presidencial.
Y el Presidente volvió a pedir esa canción, la que le fue complacida por los visitantes, que este día se presentan en el estadio Chochi Sosa de la Villa Olímpica, de la capital, y mañana en San Pedro Sula, como parte de su gira por la región.
Con su infaltable sombrero puesto, lujosas botas de cuero, guitarra en mano y voz poco melodiosa, el Presidente nunca perdió la sonrisa y, sentando, movía sus piernas al son de los canciones.
El gobernante le dijo a los miembros de la banda que en su natal Olancho a los niños los crían escuchando ese tipo de música, como la que entonan ellos.
Pasaba el tiempo y Zelaya seguía pidiendo "narcocorridos" para cantarlos, como el de "La banda del carro rojo".
"Salieron de San Isidro, procedentes de Tijuana, traían las llantas del carro repletas de hierba mala, eran Emilio Varela y Camelia, la tejana...", cantaron los músicos en medio de la algarabía del periodistas y otros asistentes en el salón.
"Pasaron por San Clemente, los paró la inmigración, les pidió los documentos, les dijo: de dónde son. Ella era de San Antonio, una hembra del corazón...", prosiguieron ante la algarabía de funcionarios y del propio Presidente.
La reunión con el G-16 (grupo de países cooperantes) que llegó a Casa de Gobierno a pedir que el Ejecutivo firme el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pasó a segundo plano.
Zelaya expresó a los Tigres del Norte que Honduras y México son países hermanos que siempre se han ayudado mutuamente en diversas dificultades.
Recordó la ocasión cuando México envió militares y maquinaria para ayudar a Honduras para recuperarse de los daños que dejó el huracán Mitch, en 1998.
"Cuando las grandes calamidades, México ha estado siempre con nosotros", dijo.
A los artistas les pidió que le saludaran al presidente mexicano, Felipe Calderón y a su familia.
Las canciones fueron disfrutadas por la audiencia y muc hos quedaron complacidos totalmente cuando el Presidente y los cantantes rancheros deleitaron con "El buey de la barranca".