Honduras
El ambiente en las Fuerzas Armadas (FF AA) es tenso. Nadie se atreve a dar razón de la ubicación de los miembros de la Plana Mayor y el silencio en la cúpula militar levanta suspicacias.
En tiempos pasados cualquiera hubiese pensado que fraguan “algo grande”. Muchos afirman que así es, pero en esta ocasión a favor del país y su proceso democrático. Fuentes ligadas a esta entidad afirman que desde el viernes anterior, todos los jerarcas de las FF AA analizan la situación de la institución respecto a la orden que le ha encomendado el Poder Ejecutivo.
El presidente Manuel Zelaya ordenó el viernes anterior, mediante acuerdo ejecutivo 029-2009, a las FF AA, prestar toda la colaboración logística y de seguridad para apoyar al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ente comisionado para levantar la encuesta que el gobierno quiere levantar el 28 de junio.
EL HERALDO intentó en repetidas ocasiones comunicarse con el jefe de las FF AA, Romeo Vásquez Velásquez, pero no fue posible.
Se solicitó la intervención del vocero de las FF AA, coronel Ramiro Archaga, para lograr contactar al general, pero el oficial se excusó porque “no fue posible localizarlo”. De buena fuente, EL HERALDO supo que la institución militar confía que un problema político se resuelva a nivel político. A la par de esta esperanza se hacen los análisis jurídicos correspondientes.
La ley constitutiva de las Fuerzas Armadas, en su artículo 1, establece que es una institución nacional de carácter permanente, esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante.
Ese mismo artículo reza que se instituyen para defender la integridad territorial, la soberanía de la República, mantener la paz interna, el imperio de la constitución, los principios de libre sufragio y alternabilidad en el ejercicio de la presidencia de la República.
Son precisamente esos principios los que tienen en un dilema a la institución, ya que el objetivo del gobierno es dar un zarpazo a la constitución, mediante un llamado ilegal a consulta popular.
Además, diversos analistas aseguran que una Asamblea Nacional Constituyente tiene poderes amplios y suficientes para ordenar el continuismo en el poder.
El fallo que ha dejado en firme el Juzgado de lo Contencioso Administrativo es que queda suspendida cualquier acción o actividad que promueva la instalación de una cuarta urna en las próximas elecciones.
Procuraduría, Fiscalía y Corte Suprema de Justicia han advertido que el fallo debe respetarse y que quienes lo incumplan incurren en delitos de desacato y lesa patria.
Pese a ello, el Ejecutivo ha decidido seguir adelante con el proceso y para complicar aún más la situación que se vive en el país, ordenó a las Fuerzas Armadas apoyar todo el proceso.
Ex jefes militares ya se han pronunciado en el sentido de que la ley de las Fuerzas Armadas y su rol constitucional es claro: se deben a la constitución, no a los gobernantes.
El general, en condición en retiro y ex jefe de las FF AA, Daniel López Carballo, sostuvo que con esa orden ejecutiva se podría tirar al cesto de la basura toda la credibilidad de la institución.
“Las FF AA pueden hacer un análisis o un consenso jurídico de la situación... y hacerle ver a los superiores que están equivocados”, aconsejó el general.
Luego fue Isaías Barahona, otro ex jefe de las FF AA, quien dijo que esa institución no debe porqué solucionar problemas políticos.
Además recordó que las FF AA deben lealtad al Presidente, pero el presidente también le debe lealtad a las FF AA.Una de las últimas informaciones generadas ayer apuntaba a que la oficialía de la plana mayor de las FF AA tomará una decisión consensuada que deberá ser ejecutada por el actual jefe de las FF AA.