Honduras
Rechazo e indignación han causado las tomas de carreteras en diferentes partes del país.
Miles de personas cargadas y con menores de edad tienen que caminar largas distancias o esperar largas horas para llegar a su destino final.
Por segundo día consecutivo, simpatizantes del depuesto presidente Manuel Zelaya Rosales bloquearon varios tramos de carreteras, lo que se convirtió en un verdadero problema para las personas que se trasladaban a distintas ciudades del país.
Para el caso, los miembros de la Resistencia Popular cerraron el paso en la salida de Tegucigalpa hacia el norte del país, a la altura de El Durazno, es decir en el kilómetro 5, lo que impidió la libre circulación de los buses de las rutas interurbanas, vehículos particulares y rastras cargadas de productos que viajaban con dirección a la zona norte del país o viceversa.
Cordones de la Policía y efectivos militares vigilaban de cerca la movilización pero se mantenían sin intervenir ante las acciones del grupo de manifestantes que colocó piedras en medio de la calle pavimentada, para evitar el paso de los automotores.
Otras puntos
Las tomas se extendieron a otras ciudades del territorio nacional como ser Choloma, que está ubicada a unos 250 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Eso ocasionó la interrupción del paso vehicular entre San Pedro Sula y Puerto Cortés, principal puerta de entrada y salida de mercancías no solo para Honduras sino que para otros países de Centroamérica.
Lo mismo ocurrió en Santa Rosa de Copán, al occidente del país. Allí los manifestantes que simpatizan con el depuesto presidente Zelaya Rosales y que demandan su pronta restitución, interrumpieron el tránsito hacia las fronteras con El Salvador y Guatemala.
Dichas acciones que se realizaron de manera simultánea a partir de las ocho de la mañana, y que se extendieron hasta las primeras horas de la tarde, no son del agrado de la población ya que lo único que representa es atentar contra la libertad de movilización que tienen todas las personas.
A pesar de que los afectados tuvieron que esperar varias horas para seguir con la marcha, permanecieron pacientes en las orillas de las calles y en otros casos, tuvieron que caminar muchos kilómetros ya que les urgía llegar a su destino final.
No se presentó ningún disturbio que lamentar ya que la Policía tiene orden de dar seguridad a la población en general.
* CONSECUENCIAS: Las tomas de carreteras lo que causan es indignación porque la población hondureña desea realizar sus actividades de manera normal.