Honduras
El despilfarro de recursos financieros en el sistema educativo público nacional es de multimillonarias proporciones.
Fuentes ligadas a la Secretaría de Educación confiaron a EL HERALDO los resultados de una auditoría realizada por el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), en la que su principal hallazgo fue la comprobación de las pérdidas que sufrió el Estado en los últimos años por concepto del pago irregular a maestros.
Las nuevas autoridades de la Secretaría de Educación indicaron que un total de seis informes fueron entregados por el ente contralor al ex secretario de Educación, Marlon Brevé Reyes, a partir del año anterior y el último en el pasado mes de junio, en los cuales se revela un despilfarro por la suma de 1,312 millones 787 mil 743 lempiras que se pagaron de más a docentes de primaria y secundaria.
La auditoría se efectuó por el período comprendido del 2003 al 2008, derivado del cual existiría una responsabilidad compartida entre funcionarios de Educación y maestros.
A pesar de las irregularidades plasmadas en Educación, trascendió que el ex ministro no habría ejercitado ninguna acción ante las recomendaciones expuestas por el TSC. Las acciones urgentes recomendadas fueron ignoradas.
El último informe fue entregado en el pasado mes de junio, antes de la fecha prevista para celebrar la encuesta.
El gremio magisterial había externado su oposición al proyecto, sin embargo, en ese mes cambió radicalmente su posición de apoyo a la cuarta urna.
Se sospecha que el informe del TSC habría sido utilizado por el gobierno de Manuel Zelaya para agenciarse el apoyo de la dirigencia magisterial.
Hallazgos
De acuerdo a lo que trascendió en la Secretaría de Educación, se efectuaron pagos a maestros sin sustento legal.
Los docentes que reciben pago de colateral de calificación académica del 69% por plaza, que no hay sustento legal para ser pagado de esa forma y que lo vienen recibiendo desde julio del año 2003 a junio del 2008, han ocasionado una pérdida económica por 932.5 millones de lempiras a la Secretaría de Educación.
El despilfarro se evidencia en desembolsos efectuados a docentes que no poseen título de licenciatura, sino de programas de capacitación Procado, generándoles pagos con el beneficio del 69% desde julio del 2003 a junio de 2008, ocasionando pérdidas al Estado por más de 265 millones de lempiras.
Asimismo, otros 50 millones se gastaron en maestros que no acreditaron el título requerido para el puesto, sin embargo, recibieron el pago colateral, por ejemplo, docentes que no poseen título de licenciatura sino de técnicos.
Pagos sin soporte legal por el orden de 12.7 millones de lempiras a maestros que supuestamente trabajaban más de la jornada de trabajo.
Las horas extras reportadas oscilaban entre las 54 y 72 horas clase. De acuerdo a la Ley de Equidad, el pago de horas extras no debe excederse de las anteriormente expuestas.
Más de cinco millones se erogaron sin sustento legal al no contar con evidencia que acrediten méritos profesionales.
Para el caso, se efectuaron más de 21 millones de lempiras en pagar a docentes que no cumplían con el requisito de permanencia en la prestación de servicios en los departamentos de Islas de la Bahía y Gracias a Dios.
Asimismo, se hacían pagos a maestros como si ocuparan cargos directivos a la fecha de emisión del Estatuto del Docente. De igual forma se hacían pagos de colateral por zona de trabajo.
Se detectaron casos de maestros que reciben pagos de estos colaterales como si estuvieran laborando en Gracias a Dios, cuando su verdadera sede de trabajo es el municipio de Talanga.
Por otro lado, las anteriores gestiones de la Secretaría de Educación incurrieron en irregularidad en el pago de maestros por concepto de calificación académica por profesionalización.
Son evidentes los pagos efectuados que carecen de sustento legal o falta de evidencia de documentos.
En primer lugar, existen casos de docentes que no cumplen con el requisito de presentar el título requerido para ocupar el cargo; con la profesionalización el docente obtiene un beneficio de un 34.5% de pago.
Por este concepto, Educación efectuó desembolsos que ascienden a más de 23.8 millones de lempiras.
Asimismo, los maestros que continuaron recibiendo el beneficio de profesionalización del 34.5% sin acreditar el título entre los años 2003 y 2004, ocasionaron una pérdida de 2.5 millones de lempiras.
Los pagos irregulares se efectuaron con anuencia y conciencia del propio docente beneficiado.
2008 fue el año de la corrupción en Educación
El año de las irregularidades en el sistema educativo hondureño fue el 2008.
El año anterior, diferentes directores departamentales de Educación contrataron a miles de maestros al margen de la ley, es decir, al margen de los concursos y a la fecha nadie ha sido sancionado.
Los directores departamentales de Educación contrataron en diferentes puntos del país más de 5,000 maestros, sin contar con las estructuras presupuestarias que se requieren para dichos nombramientos.
Al cierre del año, los maestros comenzaron a presionar por el atraso en el pago de los salarios de este grupo de maestros.
La crisis fue tal que, de forma inédita, los maestros se fueron a asambleas informativas en su período de vacaciones, es decir, durante el mes de enero del presente año para buscar presionar por la cancelación de los pagos.
El gobierno intentó documentar todos los casos, pero al final se destinaron millones de lempiras adicionales a los fondos presupuestados para Educación, con el objetivo de calmar los ánimos del magisterio, que incluso intentó boicotear el inicio del año escolar en febrero reciente.
Varios directores departamentales fueron suspendidos de sus cargos, pero no hubo castigo para aquellos funcionarios que asignaron maestros a los centros educativos al margen de lo que establece la ley.