Honduras
Pese a las advertencias por parte del gobierno de aplicarles las sanciones establecidas en el Código de Trabajo, los empleados de varias instituciones del gobierno paralizaron de nuevo las actividades para apoyar las manifestaciones a favor del depuesto presidente Manuel Zelaya.
El gobierno ha nombrado a una comisión para dialogar con los dirigentes de las organizaciones sindicales que propician los paros, en un intento de lograr que por la vía del entendimiento se normalicen las actividades en las dependencias del Estado, sin embargo, no hay voluntad de parte de estas personas, citó ayer una fuente del Ministerio de Trabajo.
La titular de la Secretaría de Finanzas, Gabriela Núñez, reveló ayer que las manifestaciones y bloqueos de carreteras arrojan pérdidas de 700 millones de lempiras diarios.
Los paros se suceden en instituciones como el INA, la ENEE, el Sanaa, el Pani, el Ihnfa, la Unah, entre otras, cuyos sindicatos están afiliados a la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (Cuth), de tendencia izquierdista
Israel Salinas, presidente de la Cuth, justifica los continuos paros así como los actos vandálicos que protagonizan los afiliados a estos sindicatos que antes del 28 de junio apoyaban la derogación de la actual Constitución y hoy aseguran que defienden el estado de derecho.
Salinas dijo ayer en Radio América que los manifestantes y seguidores del depuesto presidente Zelaya, "no cuentan con los medios de comunicación como periódicos, radios y televisoras para expresar sus ideas y por tanto, se ven en la necesidad de rayar las paredes de los edificios públicos y de la empresa privada".
El dirigente defendió a los simpatizantes de Zelaya, indicando que "los protestantes que se manifiestan con símbolos rayando las paredes de negocios, casas, oficinas estatales y hasta iglesias, es que sienten la necesidad de sacar sus enojos".
Ante los cuestionamientos acerca de que estas manifestaciones apoyaban el retorno de un gobierno corrupto, Salinas adujo: " Yo defiendo el estado de derecho y en el caso de Zelaya sí es necesario, que venga y que una vez en Honduras se proceda a hacer el enjuiciamiento a través de las leyes, si es que pueden y tienen la forma"
En la Universidad nacional Autonóma de Honduras, (UNAH) las clases fueron interrumplidas de nuevo, debido a las manifestaciones.
La acción se tomó para evitar nuevos enfrentamientos como el ocurrido el miércoles entre policías y miembros de los frentes de izquierda que incendiaron un carro con bombas molotov, destruyeron y saquearon negocios dentro y fuera de la UNAH.