Honduras
Crecen piel a piel, recibiendo el calor corporal que necesitan para desarrollarse.
El pecho y los brazos de las madres se convierten en verdaderas incubadoras debido a que durante las 24 horas del día le dan calor a sus bebés.
De forma mensual unas 150 madres reciben adiestramiento en el programa Madre Canguro del hospital Materno Infantil.
Fátima Alfaro Ponce, de 17 años, es una de las madres que recién se integró al programa pues se ha convertido en madre primeriza.
Su bebé pesó 1,200 gramos al nacer, es decir, alrededor de 2.6 libras, por lo que de inmediato pasó a ser parte del programa de adiestramiento que ofrecen un grupo de enfermeras del centro asistencial.
Una charla educativa para conocer cómo funciona el programa y varias clases prácticas incluyen el proceso formativo de las mujeres que, tras dar a luz, son informadas que su hijo nació con bajo peso.
"Mi bebé nació hace cuatro días y me enseñaron que debo cargarlo en mi pecho, solo debe estar vestido con pañal, gorro y calcetines pues con mi cuerpo lo cubriré para darle calor", dijo la madre adolescente.
Las recomendaciones como el lavado de manos antes de cargar al recién nacido, no separarlo del cuerpo hasta que él decida separarse del calor de su madre, también forman parte de las instrucciones que reciben las féminas al ser entrenadas.
Las madres, además, son entrenadas para alimentar al bebé las veces que él lo solicite, sin tener que separarlo del tórax ya que la alimentación con leche materna es esencial para alcanzar el éxito del proceso.
El programa inicio en 1992 y fue creado con el objetivo de captar el 100% de los recién nacidos menores de 2,000 gramos y de reducir la morbi-mortalidad infantil a través de mejorar la calidad de atención.
El bajo peso al nacer es un problema de salud que afecta a los países en vías de desarrollo, pues afecta al 30% de los nacimientos.