Honduras
La Cancillería de la República de Honduras presentó este martes ante la Fiscalía una denuncia criminal en contra de cuatro ex funcionarios diplomáticos de la administración de Manuel Zelaya Rosales, entre ellas la ex canciller Patricia Rodas.
En la lista figuran también los ex embajadores en México y Panamá, Rosalinda Bueso y Juan Posadas, respectivamente; así como Eduardo Reina, quien en su momento se desempeñó como Secretario privado del ex mandatario, posteriormente fue nombrado sucesor del embajador en Washington, Enrique Flores Bermúdez.
El ministerio de Relaciones Exteriores, a través de su departamento legal, hace referencia a la supuesta comisión de los delitos de usurpación de funciones, ya que éstos se niegan a abandonar las sedes diplomáticas en diferentes países.
También se menciona que estos ex funcionarios se niegan a enviar a la Cancillería de Honduras los fondos por servicios consulares.
El caso será conocido por la Fiscalía de delitos comunes.
Período del señor Zelaya caducó
Por su parte, la vicecanciller de la República, Martha Lorena Alvarado, dijo que los funcionarios de Zelaya han usurpado funciones al tomar decisiones que solo le competen al actual gobierno de Honduras.
“Andan por el mundo quitando y poniendo embajadores, eso es usurpación de funciones y está claro que nadie puede ejercer funciones si no es parte de un gobierno”, apuntó.
“Han destituido embajadores al momento en que se han dado cuenta que la mayoría de embajadores están con el gobierno de transición. Su acción demuestra que no han digerido la situación que se vive en Honduras, y que el periodo del señor Zelaya caducó”.
La ex canciller Patricia Rodas y funcionarios del destituido Presidente, se han dado a la tarea de desprestigiar al país y solicitar a los países amigos que no acepten la representación diplomática de aquellos embajadores que manifiesten su apoyo al presidente Micheletti.
Los gobiernos de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Venezuela y España han manifestado públicamente su rechazo a diplomáticos hondureños que no apoyan la causa del destituido presidente Manuel Zelaya.