Honduras
Las clases no amanecieron ayer del todo paralizadas en el sistema educativo. Varios maestros atendieron ayer a sus alumnos en diferentes centros educativos del paÃs pese a los llamados a paro que hicieron el fin de semana los miembros de la dirigencia magisterial. En la capital varias escuelas abrieron sus puertas a estudiantes y padres de familia que acompañaron a sus hijos a recibir el pan del saber.
En varias escuelas los maestros no quisieron brindar declaraciones ni permitir el acceso de cámaras ante el temor a las represalias que podrÃan tomar sus mismos compañeros por no acatar los llamados a paro.
Sin embargo, el paro sà fue acatado en la mayorÃa de los centros de educación secundaria, que permanecen cerrados pese a la preocupación que existe ante la excesiva pérdida de dÃas de clases en el territorio nacional. "Nosotros estamos vigilando que nuestros hijos reciban sus clases porque el problema es que a los maestros los amenazan por dar clases", denunció Suyapa López, madre de familia.
Paro
El pasado domingo los miembros de la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) llamaron a los maestros a sumarse a las acciones de la denominada resistencia los dÃas lunes y martes y a retornar a las aulas de clases el dÃa miércoles.
El llamado a paro se hizo pese a la preocupación que existe ante el peligro que podrÃa correr el año escolar producto de la pérdida de dÃas de clases en el sistema educativo hondureño.
Hasta ayer las autoridades educativas seguÃan sin pronunciarse sobre los problemas que enfrenta el sistema educativo, pese a la incertidumbre que viven miles de estudiantes y padres de familia.
El presidente interino Roberto Micheletti planteó la semana anterior que ya se está analizando la posibilidad de promediar a los estudiantes y promoverlos al año siguiente antes del proceso de elecciones generales programado para el domingo 29 de noviembre.
La iniciativa ya es rechazada por decenas de padres de familia que temen que sus hijos sean promovidos al año siguiente sin tener los conocimientos que se requieren.
"A nosotros nos preocupa que después nuestros hijos vayan a dar de narices al año siguiente", ha dicho Héctor Rivas, representante de los padres de familia.