Honduras
El alcalde capitalino Ricardo Álvarez declaró que la única manera de superar la crisis que tiene dividido al país es mediante un diálogo donde los involucrados acepten sus diferencias, marcando espacios de solución y no trincheras de combate.
Álvarez alabó la convocación al diálogo para resolver la crisis política y reconciliar a la familia hondureña, sin embargo, cuestionó que bajo la excusa de conversar muchas personas, que no lo hacen con autenticidad y buena fe, tratan de reforzar el radicalismo y los extremismos.
"Dialogar no es mirarse en un espejo para escucharse a uno mismo, dialogar es ver con franqueza la mirada de los otros y reconocer en ellos a nuestros prójimos y a nuestros hermanos, que también son hondureños, es abrirse a los otros para que estos nos reconozcan y acepten la diversidad de ideas para resolver las diferencias con respeto y tolerancia", expresó.
"Hoy más que nunca pareciera que los hondureños vamos en caminos distintos, pareciera que las visiones de futuro que nos hemos creado excluimos a los otros, pareciera que no hay coincidencia y que muchos están dispuestos a hacer más grandes esas distancias", lamentó el jefe municipal.
Indicó que Honduras necesita que las personas cambien su manera de actuar y se conviertan en seres solidarios que se interesen por ayudar al prójimo especialmente por los más necesitados.
"Los hondureños concordamos en los problemas de la nación, en lo que no coincidimos es en las soluciones: unos proponen que la solución son los cambios en las leyes, otros proponen el socialismo del siglo XXI, yo en lo personal creo en la democracia y que lo que debemos cambiar somos nosotros", dijo.