Honduras
El nuevo fracaso de la negociación entre el gobierno de Roberto Micheletti y el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, aleja cada vez más la posibilidad de la eventual restitución de éste último en el poder y complica el proceso electoral previsto para el 29 de noviembre, según analistas.
Micheletti sigue negándose a que Zelaya regrese al poder y le ha vuelto a proponer una tercera vÃa para solucionar la crisis que ya dura casi cuatro meses: que ambos renuncien y se cree un gobierno de transición hasta la entrega del poder -el 27 de enero- al nuevo presidente que salga de las urnas el 29 de noviembre.
"Con bastante realismo, pareciera que la restitución de Zelaya ya no es posible", admitió a la AFP la rectora de la Universidad Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos.
"Creemos que ya no hay fuerza interna como para lograr que se restituya al presidente Zelaya. Aquà podrÃa contribuir más un condicionante externo", dijo Castellanos en referencia a la presión de la comunidad internacional, aunque hasta ahora no ha podido doblegar al nuevo gobierno ni con presiones polÃticas ni económicas.
Castellanos ve todavÃa más compleja la situación por la cercanÃa del proceso electoral. Por el momento los seis candidatos, incluidos los dos de izquierda, permanecen en liza, pero estos ya han anunciado que boicotearán el proceso si Zelaya no recupera su cargo.
Organizaciones de derechos humanos y la resistencia creada contra el golpe, que ha mantenido la mecha encendida durante meses, también han prometido boicotear los comicios.
La comunidad internacional, con los paÃses de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que lidera el presidente venezolano Hugo Chávez a la cabeza, también han dejado claro que no reconocerán el resultado electoral si antes no se restituye el orden democrático.
El guatemalteco Daniel Matul, codirector del Observatorio de PolÃtica Exterior de la Escuela de Ciencias PolÃticas de la Universidad de Costa Rica, piensa que la propuesta hecha este viernes por Micheletti para que tanto Zelaya como él renuncien y se forme un gobierno de transición "podrÃa ser lo más efectivo".
"La salida a corto plazo serÃa ésa", dijo Matul a la AFP, pero con ello no se solucionarÃa todo el problema, advirtió, ya que habrÃa que establer "cómo quedarÃa el tema de la amnistÃa y la organización de un gobierno de transición".
"Honduras nos recuerda nuevamente las relaciones cÃvico-militares, el tema de la reconciliación nacional tiene que volver a plantearse a largo plazo y la reconstrucción del estado de Derecho", afirmó Matul, para quien esa debe ser una labor de los partidos polÃticos.
Lo que parece difÃcil para todos los analistas consultados, es la permanencia de Zelaya en la embajada de Brasil desde que entró subrepticiamente el 21 de septiembre, en caso de que se mantenga el status quo.
Zelaya, que trató de entrar en dos ocasiones anteriores en el paÃs después de que los militares lo expulsaron a Costa Rica el 28 de junio pasado, también ha descartado pedir asilarse en otro paÃs.
Pero si se queda, y a menos que haya un acuerdo, podrÃa ser detenido y procesado por la justicia que lo acusa de 18 delitos, entre ellos, el de traición a la patria.
Los delegados de la Organización de Estados Americanos (OEA) que desde el 7 de octubre han tratado de que no se rompa el diálogo pese a los altibajos de la negociación, tienen todavÃa un arduo trabajo por delante para alcanzar una solución a la crisis hondureña.