Honduras
El embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, comentó que las elecciones son parte de la realidad de Honduras, "no se le puede negar ese derecho al pueblo, eso sería un error histórico de enormes proporciones", dijo.
El embajador norteamericano hizo esa observación después de hacer un llamado a las partes involucradas en la crisis política para que se sienten en la mesa de la Comisión de Verificación para darle seguimiento al acuerdo Tegucigalpa-San José. "Está claro que el pueblo hondureño tiene el derecho inalienable de elegir a sus autoridades", indicó el embajador Llorens, en declaraciones para Radio América. Según Llorens, "las elecciones son la forma de devolver a Honduras a un camino democrático".
Además, comentó que la firma del acuerdo Tegucigalpa-San José "es una victoria para la democracia y es la forma de concluir la crisis en Honduras". El diplomático estadounidense considera que el país requiere de un liderazgo fuerte de ambas partes (la de Zelaya y Micheletti) para avanzar en el proceso de diálogo, y para ello "es importante evitar las declaraciones provocativas", acotó.
A criterio del diplomático, el acuerdo "se debe implementar en la buena fe en su letra y en el espíritu.
En cuanto al punto que deberá tratar el Congreso hondureño sobre la restitución o no del depuesto presidente, Manuel Zelaya, manifestó que también es un punto importante del acuerdo. Llorens ha estado pendiente del avance del diálogo y posterior firma de un acuerdo de solución de la crisis política, entre las comisiones de Zelaya y el presidente interino, Roberto Micheletti.
Atascamiento de Zelaya
El acuerdo que debía comenzar a aplicarse el jueves, con la instalación de un gobierno de integración y reconciliación, se vio atascado en virtud que el depuesto presidente Zelaya se negó a nominar a personas de su confianza para que ocupen posiciones ministeriales o directivas de empresas públicas. Llorens ha venido participando desde hace unos días en diferentes reuniones con la Comisión de Verificación para intentar que ambas partes retornen a la mesa de las negociaciones en torno a la conformación del gabinete de unidad y conciliación.