Honduras
Las minúsculas gotas de un estornudo o tos pueden ser la vía para que un paciente se contagie con la bacteria de la tuberculosis.
En el país cada año, la enfermedad es diagnosticada en un promedio de 2,500 personas, luego de un examen de las secreciones del paciente.
Según Roxana Araujo, jefe del Programa de Tuberculosis, a nivel nacional la mayor vigilancia de Salud por tuberculosis abarca 80 municipios del país.
El Distrito Central, la ciudad de San Pedro Sula y el departamento de Cortés son las zonas de mayor prevalencia.
Las personas entre los 15 y 44 años representan la población de mayor prevalencia de la enfermedad.
Los hombres alcanzan el 60% de los enfermos y las mujeres el 40% restante.
Este año las cifras reales de pacientes aún se desconocen debido a que no se cuenta con los informes a nivel nacional, explicó Araujo.
Los ancianos, bebés y las personas con sistemas inmunológicos debilitados, como los pacientes VIH-sida y los que reciben quimioterapia, son considerados como grupos de riesgo frente a la enfermedad. Si no recibe tratamiento, cada persona con tuberculosis puede contagiar a unas 10 ó 15 personas más.
Tratamiento
Las personas que son contagiadas deben seguir un tratamiento riguroso de 6 a 8 meses, incluida la observación directa de la toma del fármaco durante por lo menos dos meses. En Honduras, el sistema de salud pública atiende el 60% de la población afectada por al enfermedad, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) el 18% y el sistema de atención privada el 5%, mientras que un 17% no tiene acceso a atención médica.
Una de las estrategias para el control de la tuberculosis que mantiene Salud en el país es el Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado, conocido como TAES, el cual inició en 1998 en los departamentos de Francisco Morazán y El Paraíso, y en 2003 en el resto del país.