Honduras
Los representantes de partidos en las mesas electorales receptoras no salen "bien parados" en un informe que el consorcio Hagamos Democracia presentó al Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Esta organización no gubernamental aportó la mayor parte de los observadores nacionales que tuvieron la oportunidad de movilizarse por casi todo el país para dar testimonio del desarrollo de las octavas elecciones generales.
El informe habla de "problemas graves" detectados en las mesas electorales que deberán evitarse en nuevos comicios.
"Por ejemplo, en el cuatro por ciento de las mesas se informó que había electores en fila cuando se cerró, no permitiéndoseles votar".
La Ley Electoral es precisa al indicar que a la hora establecida por el TSE se cierra la mesa pero la gente que está haciendo fila, hasta ese momento, se le debe permitir ejercer el sufragio.
En algunos casos a tres observadores no se les permitió el acceso a la mesa, "a tres observadores más se les solicitó salir de sus mesas asignadas previo al escrutinio y no les fue permitido reingresar; otros 13 observadores fueron expulsados" del lugar, dice el informe.
La organización detectó una desigualdad en la representación de mesas. Para el caso, el Partido Nacional tuvo una participación del 96.9 por ciento; el Partido Liberal, 95.7; UD, 71.8, el Pinu, 78.2 y la Democracia Cristiana con un 82 por ciento de presencia.
"Estas cifras dan lugar a múltiples interpretaciones sobre la forma en que los partidos puedan hacer uso de las acreditaciones y amerita una revisión de la práctica de entregar acreditaciones en blanco directamente a los partidos políticos", reflexiona.
El informe añade que en un 28.3 por ciento de las mesas algunos ciudadanos se presentaron a votar "pero descubrieron que no figuraron en la lista de votantes en el cuaderno electoral".
"En aproximadamente nueve por ciento de las mesas, se informó que había votantes que llevaron documentos inadecuados o inaceptables" para ejercer el sufragio. Esto significó un promedio de siete personas en cada mesa que no votaron por esa causa.
Por otro lado, "en cuatro por ciento de las mesas se afirmó que había por lo menos un caso de un votante que no pudo ejercer el sufragio porque otra persona ya había votado por él", o sea, "tres no pudieron votar porque otra persona ya había votado por ellos".
La organización que reclutó a la mayor parte de los observadores nacionales destaca que, pese a los problemas presentados en la mesas, "en su conjunto afectaron un porcentaje muy bajo del electorado y, como tal, no pudieron haber impactado los resultados electorales de manera significativa".
"Pero a la vez", advierte, "es un asunto serio privarle a un ciudadano de su derecho al sufragio. Un promedio de tres personas en cada mesa no pudieron ejercer el sufragio porque se quedaron en la cola después del cierre de la mesa".
Hagamos Democracia, que recibe financiamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la integran la Federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo de Honduras (Foprideh), la Pastoral Social, Cáritas de la Iglesia Católica, la Confraternidad Evangélica y la Universidad Metropolitana.