Honduras
El gobierno aprobó anoche, en Consejo de Ministros, la declararoria de emergencia para asignar 22.8 millones de lempiras al SANAA como medida paliativa para enfrentar la sequía en la capital.
12.8 millones son para cancelar la deuda del SANAA por el agua que ya ha sido suministrada a través del Proyecto de Perforación y Operación de Pozos (Epas) y los otros 10 millones para poner en funcionamiento 12 nuevos pozos.
El SANAA y las empresas Energy Solutions, Hidrosolución e ISO estaban enfrentados, ya que se hizo una erogación inicial de 7 millones de dólares, pero el contrato era por 15 millones.
El gerente de la estatal, Jack Arévalo, dijo que había solicitado 45 millones, pero no se aprobaron en parte porque el gobierno termina funciones el 27 de enero. Corresponderá al nuevo gobierno tomar nuevas medidas para enfrentar la crisis.
Con los nuevos pozos se lleva agua a colonias que deben ser abastecidas por las represas Los Laureles y Concepción.
"Al abrir los pozos tendríamos agua hasta para mayo del otro año", pero, en caso contrario, el líquido solo cubriría la demanda hasta marzo, según Arévalo.
También se definía anoche la planificación de acciones de mayor envergadura, como la necesidad de construir la represa Guacerique II, pero como no se tienen los fondos necesarios, la determinación fue nombrar comisiones para que hagan los estudios de la factibilidad.
"El gerente del SANAA, Jack Arévalo, ha estado con una preocupación cuidadana y naturalmente que requiere fondos, cosa que el actual gobierno no podría comprometer", dijo el ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce.
El decreto de emergencia contempla, además, la reparación de la flota de cisternas del SANAA para mejorar la distribución domiciliaria, así como la apertura de pozos en la capital, indicó.
El SANAA advirtió que los pronósticos desalentadores para 2010 se mantienen. El Servicio Meteorológico ha revelado que en enero, para el caso, habrá cero milímetros de lluvia en sectores de al menos 10 departamentos.
Por otro lado, el ministro de Agricultura, Héctor Hernández, propuso a Micheletti una serie de medidas a corto y mediano plazo para atacar la sequía y que serían planteadas al nuevo gobierno para su ejecución.
Por ejemplo, como acciones inmediatas, recomendó la compra de emergencia de equipo para la apertura de pozos para irrigar parcelas de frijol y hortalizas.
Asimismo, dijo que es necesario poner en práctica la siembra de postrera tardía de maíz y frijol y trasladar granos básicos en silos artesanales para que los gobiernos locales hagan la distribución.
Para largo plazo propuso la construcción de lagunas para irrigar zonas agrícolas, establecimientos de huertos familiares y cultivo de variedades resistentes a la sequía.