Honduras
Los sucesos del 28 de junio del año pasado y el interés por controlar la ayuda internacional tiene divididos a los dirigentes campesinos, donde el Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas (Cococh), se presenta como principal protagonista.
El Cococh está constituido por diez organizaciones de las cuales seis apoyan al actual secretario general, Santos Cornelio Chirinos y cuatro al dirigente zelayista Rafael Alegría, quien es el representante en Honduras de la organización internacional Vía Campesina.
Chirinos proviene de la Asocación Nacional Campesina Nacional (Acan), mientras que Alegría, de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC), ambas integrantes del Cococh y con ideologías diferentes.
Vía Campesina es la que gestiona ayuda internacional para los grupos organizados y como en Honduras no tiene personería jurídica utiliza como referente al Cococh para este propósito.
Bandos contrarios
A raíz de los sucesos del 28 de junio, los dirigentes campesinos tomaron partido, unos a favor de lo ocurrido y otros en contra. Alegría ha sido un dirigente de la resistencia popular mientras que Chirinos ha estado callado, militando en su partido Demócrata Cristiano, partidario de la sucesión presidencial.
Así están las cosas en el movimiento campesino. Mientras sus dirigentes se acusan de "golpistas", corruptos e izquierdistas, en el campo, los humildes labriegos, especialmente los no organizados (que son la mayoría), luchan por sobrevivir.
Ayer, Chirinos y Alegría se acusaron mutuamente a través de Hrn. El primero reiteró su señalamiento al segundo de haber desviado hacia la Ctnc parte de ocho millones de lempiras donados por España para financiar proyectos de grupos campesinos de Centroamérica.
Por su parte, Alegría expresó: "Es una sarta de mentiras las que está diciendo. Este señor fue sustituido el 24 de noviembre por seis organizaciones campesinas, que integran el Cocoh, debido a que se alió con los empresarios".