Honduras
Morirse en Honduras es, literalmente, un lujo. La diputada por el departamento de Cortés, Brenda Flores, ha presentado un proyecto de reforma a la Ley de Impuesto sobre Ventas con el fin de exonerar los servicios funerarios.
La iniciativa que posiblemente ha pasado inadvertida entre sus compañeros de cámara adquiere importancia debido a que de ser aprobada resultaría en beneficio de miles de compatriotas que pasan situaciones difíciles al momento de enterrar a un familiar.
La congresista Flores expone en su proyecto de ley que cuando una persona fallece, ya sea por accidente o enfermedad, los parientes deben hacer los arreglos correspondientes a fin de darle sepultura.
Sostiene que dada la precaria situación económica de muchos hondureños se ha incrementado la cantidad de cadáveres que quedan abandonados en la morgue y en los hospitales, siendo sepultados posteriormente en fosas comunes, entre ellos se encuentran enfermos alcohólicos, enfermos mentales y personas de la tercer edad o adultos mayores cuyas familias los han desamparado.
La diputada Flores es del criterio que debe ser objeto de preocupación del Congreso Nacional la situación por la que atraviesan miles de hogares que no pueden darle el último adiós a su familiar, de modo tal que una forma de mitigar los efectos del elevado costo que representa un funeral es exonerando del pago de impuestos por la compra de ataúdes, salas de velación y traslado de cadáveres.
Indicó que sería un acto de justicia que los diputados aprueben esta reforma que dispensa del pago de impuestos al momento de la compra de una caja mortuoria, especialmente para las personas de la tercera edad y para hacer menos gravosos esos momentos en las familias más pobres.
El proyecto de decreto plantea reformar el artículo 15 de la Ley de Impuesto sobre Ventas en el sentido de que "están exentos del impuesto que establece esta ley las ventas de bienes y servicios siguientes:
h) compra de cajas mortuorias, salas de velación y transporte de cadáveres cuando la persona fallecida sea un adulto mayor.
Un "lujo" morirse
Según los miembros de la comisión de dictamen, el proyecto de ley debe ser ampliado puesto que en Honduras "es un lujo" morirse.
En promedio un entierro digno de clase pobre cuesta alrededor de 9 mil lempiras, hasta 35,000 lempiras si el entierro es de clase baja y de 50,000 a 100,000 si se trata de un adinerado.
En un funeral para una persona de clase media se ofrecen otros servicios como el entierro, la tumba, el nicho o el mausoleo, los trámites legales, la sala de velación, los servicios religiosos, las flores, el carruaje, el arreglo y la ropa del difunto, hasta la cafetería de la funeraria.