Honduras
La difícil situación económica ha obligado al gobierno a iniciar una cruzada por la inversión y el empleo en Honduras.
El presidente Porfirio Lobo Sosa hizo oficial ayer la creación del Programa Nacional de Promoción de Inversiones que estaría permitiendo potenciar las políticas de Estado en materia de empleo y atraer una mayor inversión extranjera a la nación.
La iniciativa será impulsada ante las preocupantes cifras de desempleo que se vienen registrando como consecuencia de la crisis económica que atraviesa el país.
El programa será ejecutado a través de la cancillería de la República, que deberá iniciar una ofensiva en el extranjero, mediante las 33 misiones diplomáticas y 45 oficinas consulares, para atraer la inversión al país.
"Hemos tenido crisis como la financiera internacional, la política, pero hoy debemos ir hacia adelante con paso firme, decididos todos a sacar adelante a Honduras, ya que con el apoyo de los hondureños y los organismos cooperantes de los países amigos esta tarea será más fácil", manifestó Lobo Sosa.
El nuevo Programa de Inversiones se hizo oficial ayer en Casa Presidencial, ante la presencia del titular del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, así como representantes del cuerpo diplomático, funcionarios y miembros de la sociedad civil.
El plan de inversiones estará enfocado en seis sectores: energía renovable, infraestructura vial y productiva, turismo, agronegocios, negocios forestales y la maquila textil de transformación y servicios. "El Programa de Promoción de Inversiones nos permite crear empleo para un gran número de familias hondureñas en los próximos cinco años", aseguró "Pepe".
Según el gobierno, la iniciativa estaría garantizando la modernización del marco jurídico para la inversión y la dinamización de los sectores productivos del país, así como el fortalecimiento de la institucionalidad de Honduras, dirigida a la promoción y protección de inversiones, que conducirá a la transformación plena del servicio exterior, así como la creación de facilidades operativas que serán la ventana única de inversión.
Asimismo, garantiza la puesta en marcha del Programa de Seguridad Ciudadana, donde se prevé hacer las reformas necesarias en el marco irrestricto del respeto a los derechos humanos, a los ciudadanos y la consolidación de un proceso de inteligencia comercial, que significará la generación constante de información política y económica que servirá como la conducción dinámica del programa.