Honduras
El embajador de Estados Unidos en el país, Hugo Llorens, dijo que así como el pasado 4 de noviembre los estadounidenses mandaron un mensaje, él espera que este 30 de noviembre los hondureños envíen uno propio.
Honduras celebrará ese día las elecciones internas para encontrar a los candidatos a la presidencia de la República.
Llorens hizo una visita de cortesía a la sala de redacción de EL HERALDO y habló con todos los editores de sus proyectos para los próximos tres años, tiempo durante el cual se estima permanecerá en el país.
El embajador contó que los temas donde pondrá especial atención son: fortalecimiento de la democracia, gobernabilidad, profundización del Cafta, la seguridad de la región (plan Mérida) y desarrollo de proyectos de energía renovable.
Sobre la democracia apuntó que “Estados Unidos no será igual (después de las elecciones en las que se eligió por primera vez un presidente de origen afroamericano, Barack Obama), lo del martes es una prueba de que nuestra democracia está mejorando”.
Sobre el caso de Honduras acotó que es importante que el país debe buscar la perfección de la democracia, lo que se alcanza con una mayor participación ciudadana.
Ese, en parte, es trabajo del gobierno y del sector privado. Ambos deben orientar esfuerzos para disminuir la pobreza y fomentar la justicia social, “debe existir un compromiso de que los beneficios de la democracia son compartidos por todos”, dijo.
“Yo creo que ustedes están en la lucha... y creemos que la única forma en que Honduras va llegar a su promesa es no teniendo dictadura, de que dos o tres manden lo que le da la gana, lo importante es lo que el pueblo pueda decidir, ustedes van a tener sus elecciones el 30 de noviembre y ojalá que pueda haber una buena participación y que el pueblo hondureño mande su mensaje de fortalecer la democracia”, declaró.
No importa ideologías
Llorens destacó que la relación entre ambas naciones no se basará en la ideología que tenga un gobierno, sino en los compromisos firmes de respeto al imperio de la ley y a los valores de la democracia, es decir, que se respete la voluntad del pueblo.
Consultado sobre la ruta que tomó el mandatario hondureño, Manuel Zelaya, para aliarse con socios como Venezuela, afirmó “no tener miedo de la Alba, que por eso rompamos relaciones de pueblos hermanos”.
El embajador argumentó su respuesta al afirmar que Honduras envía más del 40 por ciento de sus exportaciones a su país y que en esa nación residen más de un millón de compatriotas y que ellos mandan cada años el equivalente al 25% del PIB nacional.
Aclaró, sin embargo, que “la política de Estados Unidos no ha cambiado”.
Sobre el tema de corrupción dijo que ellos no pueden ser el último fiscalizador de Honduras, “no podemos ser juez ni jurado en la lucha contra la corrupción, esa es una lucha de ustedes”, señaló.
Aclaró que el combate de este flagelo es importante para el fortalecimiento de la democracia de un país.
En definitiva, el diplomático pretende impulsar programas en los que ambos logren mejor desarrollo de su gente, en especial de los pobres.