Honduras
Los quirófanos del complejo hospital Escuela-Materno Infantil lucen desolados.
Los técnicos de anestesia, enfermeras instrumentistas y las circulantes fueron los primeros en abandonar los cubículos.
Los empleados decidieron abandonar sus puestos de trabajo para sumarse a las asambleas informativas que iniciaron desde el pasado lunes en favor del incremento salarial.
La negativa de apoyar a los médicos en las intervenciones quirúrgicas en la categoría de selectivas atropelló el derecho de los pacientes de recibir asistencia médica oportuna.
Son los enfermos que desde hace varios meses se mantienen a la espera de una cirugía.
En base a la calendarización de los quirófanos del hospital Escuela, que son 10 en total, el día martes se suspendieron 3 cirugías y el miércoles 18 intervenciones, entretanto en el Materno Infantil ayer se retrasaron 15 operaciones.
Los pacientes afectados son los que padecen de quistes, vesícula, hernias, así como de ortopedia.
Según las autoridades del área de quirófanos del hospital Escuela, de 16 equipos de enfermeras que laboran en el área solo dos estaban trabajando en las actividades de emergencia.
Los equipos de las enfermeras están integrados por una instrumentista y una circulante, encargadas de llevar el control de los signos vitales del paciente, así como de proporcionar al médico todos los implementos que requiere para operar.
En el caso del Materno, de ocho equipos solo tres estaban en la disposición de trabajar con los pacientes de emergencia pese a que se reciben de forma consecutiva pacientes para cesáreas.
Octavio Alvarenga, jefe de asistencia médica, manifestó que, según el informe del departamento más del 50 por ciento de las cirugías se habían retrasado.
Los manifestantes por su parte, aseguran que no cederán ante sus peticiones de aumento de 2 mil lempiras.
Irán Mairena, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Medicina, Hospitales y Similares (Sitramedhys), manifestó que con sangre y carne defenderán sus derechos.