Honduras
Simpatizantes del ex presidente Manuel Zelaya marcharon el miércoles para exigir el retorno de su líder a Honduras, mientras el mandatario derrocado visita Washington en busca de mayores sanciones para el gobierno de Roberto Micheletti.
Centenares de miembros de la denominada "Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado" recorrieron por más de cinco horas numerosos barrios marginales al oeste de Tegucigalpa donde con megáfonos arengaron a los habitantes y anunciaron que Zelaya retornará antes del 15 de septiembre.
Corearon consignas como "Urge Mel, viene Mel (el diminutivo del presidente derrocado)", "Fuera militares golpistas" y "Fuera Micheletti".
Simpatizantes de Micheletti, que también tenía prevista una manifestación para el miércoles, postergaron el evento para el 4 de septiembre, cuando la red de socialización virtual Facebook ha convocado a una protesta internacional en contra del presidente venezolano Hugo Chávez.
"Será una gran fiesta para los hondureños porque aquí paramos y enterramos el intervencionismo que significa Chávez para América Latina", dijo a la AP uno de los organizadores, Gilberto Rivera.
El presidente Micheletti anunció también que participará en la manifestación "porque aquí dictadores no queremos".
Zelaya declaró a Radio Globo desde Washington, donde el jueves se reunirá con la secretaria de Estado Hillary Clinton, que "mi llegada a Honduras será más temprano que tarde".
Aseguró que la Organización de los Estados Americanos (OEA), con cuyos embajadores permanentes se entrevistó el martes, "está dispuesta a endurecer las medidas contra el régimen de Micheletti y a no reconocer las elecciones (generales de noviembre en Honduras)".
La OEA expulsó de su seno en julio a Honduras.
El líder de la Resistencia, Juan Barahona, aseguró al arengar a sus seguidores que "nuestro propósito es obtener una verdadera y definitiva independencia política, económica y social que nos permita definir nuestro destino".
Otro dirigente opositor, Rassel Tomé, calificó a los miembros de la Resistencia como "soldados de (Francisco) Morazán que luchan contra la oligarquía que se reparte la patria en pedazos".
Morazán fue presidente de Honduras de 1827 a 1830 y de Centroamérica (de 1830 a 1839, tras intentar unir sin éxito a los cinco países de la región.
El sacerdote católico salvadoreño Andrés Tamayo, que apoya a los manifestantes, exhortó a los militares a "irse a sembrar maíz y frijoles para que dejen de reprimir al pueblo".
La manifestación fue seguida de cerca por numerosos policías antimotines.
Los partidarios de Zelaya marcharon por 67mo día consecutivo desde que su líder fue arrestado por las fuerzas armadas y enviado al exilio a Costa Rica el 28 de junio. Desde entonces Zelaya se ha refugiado en Nicaragua.
Los manifestantes han recorrido centenares de aldeas, caseríos y ciudades del territorio nacional. En las paredes de las casas, negocios y edificios públicos han dejado la huella de su paso con leyendas contra los militares, empresarios y religiosos por considerar que participaron en el derrocamiento de Zelaya.